martes, 27 de febrero de 2018

“Jerusalén”, Mía Couto (2009)



La historia del voluntario exilio de Silvestre Vitalicio , sus dos hijos y un viejo militar que funciona como asistente, Zacaria Kalash. Crónicas del exilio en la muy sui generis república de Jerusalén, un viejo cuartel abandonado donde Silvestre se aparta del mundo para  exigir a Dios que aparezca y le pida perdón por la muerte de su mujer.

Lamentablemente sólo lo encontré en castellano, porque leer a Mia Couto en portugués es una delicia. Pero aún así hay que dejarse llevar por la magia del relato, por ese mundo intenso y a veces irreal, donde casi todo es posible y hasta algunos imposibles cobran sentido. La magia de África, como siempre en Mia Couto.

Se define como un  afinador de silencios. Él mismo dice que en su obra la palabra y el silencio tienen el mismo peso. Puede que la primera pluma africana en portugués a la que le acaben dando el Nobel. 

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