lunes, 31 de julio de 2017

"El corazón del cazador", Deon Meyer (2003)

Novela negra pero poco al uso, parece más un guión de una de las películas de Jason Bourne en medio de Sudáfrica. Persecución de los servicios secretos sudafricanos a Thobela Mpayipheli desde Ciudad el Cabo a Lusaka en la que no falta casi nada típico: un antiguo asesino de la Stasi, luchador anti-apartheid y negro imponente de dos metros, pero actualmente más bueno que el pan y purgando sus pecados como mozo en una tienda de motos.

A pesar de todo, y ésto es lo sorprendente, la narración es ágil y bastante buena, y tiene como premio una onmipotente presencia de los paisajes de África y la posibilidad de conocer algunos entresijos de la complicada nueva Sudáfrica.

Al final, ha estado bien.

martes, 4 de julio de 2017

"El huérfano", Adam Johnson (2012)

Hace un tiempo me bajé la lista de los últimos veinte años de Premios Pulitzer, y me hice el firme propósito de tratar  de leerlos poco a poco. Yo, que he sido tan antiyanki, convencido al fin de que el honorable jurado sabía honrar la literatura como en ningún otro lugar, que ya ni el Goncourt merece  a veces el debido respeto.

Supongo que así fue como llegue a El huérfano, y, a medida que iba avanzando en el libro volví a comprobar si efectivamente le habían dado el premio, porque después de un comienzo prometedor  se me estaba haciendo un inmenso        l a d r i l l o. 

Como seguía avanzando y aumentaba mi perplejidad, a punto de acabar el libro me hice un recorrido por críticos y blogueros , que definitivamente, deshaciéndose en alabanzas al premiado, me tienen convencido de que soy un analfabeto supremo y que no debo de ir más allá de Corín Tellado. Una obra a la altura de 1984 o Un mundo feliz y yo con estos pelos. ¡Hay que joderse!

Bueno, sobre gustos no hay nada escrito. No me meto con la veracidad histórica del relato de la vida de Jun Do en la muy vigilada Corea del Norte de Jim-Il-Kim-Chon o cómo quiera que se llamen porque yo no soy capaz de distinguir quién es el hijo y quien el padre o el abuelo. No sé cuánto de fiable es la documentación, porque da un poco la impresión que hay métodos de tortura que allí relata que creo que no estaban ni inventados antes de escribir el libro.

Pero la literatura es creación y todo se le perdona. Si el libro fuese bueno, y no pareciese un panfleto más ocupado en listar las barbaridades sin cuento de un régimen infumable que en contar una historia y contarla bien.

Al final, y afortunadamente, descubrí este comentario de Luis Matías López en el diario Público. Mi alma gemela, al menos dos personas en este mundo pensamos lo mismo. Gracias.

lunes, 3 de julio de 2017

"Una primavera de perros", Antonio Manzini (2015)

Tras pasarse nueve meses destrozando sus Clarks, pues se niega a calzarse unas botas de montaña apropiadas para la región, Schiavone acoge con escepticismo la llegada de una teórica primavera al valle de Aosta. Su resistencia a someterse a la realidad de aquel lugar, donde ni las estaciones del año son como deberían ser, se refleja también en su labor profesional. Al conocerse el accidente de una furgoneta en el que mueren el conductor y su acompañante, Rocco reacciona con su habitual irritación e intenta desentenderse del asunto. Sin embargo, pocos días después, la desaparición de una joven perteneciente a una rica familia de constructores de la zona despierta su instinto de sabueso: las pesquisas para encontrar a la chica le abren las puertas de un mundo subterráneo que lo deja estupefacto. Rocco conoce muy bien los negocios turbios que se dan en una gran ciudad como la que tanto añora, pero no sospechaba hasta qué punto podía existir algo semejante en ese rincón perdido entre las montañas. Finalmente, Schiavone no tiene más remedio que ponerse manos a la obra, lo que lo obligará a apartar de su mente el espinoso asunto de su relación con la mejor amiga de su última ex, además de un doloroso hecho de su pasado que se niega a aceptar.


Lo he copiado literal de una reseña editorial. No lo oculto, no soy como esos ministros que se inventan el currículo. No ha tanto que leía La costilla de Adán y Pista Negra. así que no tengo mucho más que aportar y además estoy de vacaciones.No voy a desvelarles el final, pero igual en ésta no es tan previsible...


sábado, 1 de julio de 2017

"El elefante desaparece", Haruki Murakami (1993)

Aunque en este caótico orden en el que he leído las obras de Murakami (tardíamente editado en castellano) no resulta fácil entender cómo ha evolucionado, El elefante desaparece es ya una obra de 1993, así que ya tiene la friolera de 24 años.  Es bastante posterior a La caza del carnero salvaje y está ya por estilo más cerca de dos obras que me han gustado mucho: Al sur de la frontera, al oeste del sol, (92)  y, sobre todo, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (95).

Sin llegar a los relatos de su reciente Hombres sin mujeres, de los que ya he dicho en su momento que me parecen espléndidos, en las 17 historias que forman el libro hay buena parte, sino todos, los temas de la obra de Murakami; y una anticipación evidente de las novelas que vendrían después: un fuerte contenido existencial, una atmósfera onírica y un gran sentimiento de perplejidad ante las incoherencias del mundo que nos rodea. Nuevo ataque a la panadería se lleva la palma.

Para adictos.