miércoles, 11 de marzo de 2015

"La princesa de Burundi", Kjell Eriksson (2002)

John Jonsson aparece asesinado en la blanca nieve de Uppsala. Experto en peces tropicales, y aunque de pasado algo turbulento sin enemigos declarados, parece un crimen sin móvil aparente.

La novela ( mejor novela criminal por la ¿Academia Sueca? ¿Academia sueca de qué? ) empieza bien, describiendo el entorno de los que, de un modo u otro tienen que ver con  la víctima, de manera bastante atinada cuando no brillante. De policial tiene poco, pero como novela comienza definiendo bien: me estaba gustando.

Luego se lía un tanto, empeñado en seguir sumando al menú más personajes: el pirado de turno, la policía lista con desastrosa vida personal, el niño, los padres,  el compañero capullo... . Ya se pasa de obra coral, y definitiva y lastimosamente perdemos el hilo de la investigación  policial, que nunca ha estado muy nítido.

De más a menos. Y este hombre escribe bien, pero en mi modesta impresión, aquí se ha hecho un lío. Con lo que mola el Montalbano que me estoy leyendo: pin, pam, pum. Sota, Caballo y Rey. Así sí.

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