jueves, 12 de febrero de 2015

"Plataforma", Michel Houellebecq (2001)

Hace ya unos cuantos años comentaba en este blog Las Partículas elementales. Releyéndome a mi mismo, observo que lo que en su momento dije allí es perfectamente aplicable aquí. Se ve que, por lo menos Monsieur Huellebecq tiene estilo propio.

Lo que indudablemente es cierto es que ha "nacido para incordiar".  Del viaje a Tailandia de un bastante anodino funcionario del Ministerio del cultura, con el manifiesto propósito de hacer turismo sexual,  construye una historia en la que entra como un bulldozer en grandes temas de la sociedad occidental. También y sobre todo en el desasosiego y la sensación de vacío que transmite el protagonista, pero de paso en la inmigración, la inseguridad ciudadana , el Islam y, sobre todo, la prostitución.

La prostitución es el tema central de la novela, y a la postre el eje sobre el que evolucionarán todos los protagonistas. Está tratada con naturalidad, como ir a un servicio de peluquería o pedir un taxi. Es esa total objetividad desprovista de toda crítica la que ha puesto de los nervios a muchos sectores en la sociedad francesa. Pero no se debería culpar a nadie por lo que digan sus personajes, al fin y al cabo la literatura ha sido siempre el lugar en el que todo es posible, incluso lo imposible.

A veces -esto pasaba ya en Las partículas- nuestro hombre se pasa de frenada, porque hay disertaciones técnicas que están probablmente de más (o no). Y quizá se excede cuando a partir de la mitad conviene en convertir al libro en una novela erótica -rianse ustedes de Grey sus sombras-, y aparecen escenitas poco creíbles que parecen una continuación de Emmanelle XII.

Con todo es un libro interesante. No sé si Houellebecq es un amoral, un fanático, o un tío que simplemente expresa cosas que muchos piensan y nadie dice. Y además no me importa.  Pero escribe muy bien, implica al lector y habla sobre cosas que le gente entiende. 

Por favor, si el mundo no les gusta, no disparen al pianista.

1 comentario:

El lector Invisible dijo...

No sólo no dispararé al pianista si no que aplaudiré su obra. Me ha encantado! Mi nuevo mejor amigo se llama Houell y no cabe duda de que leeré todo lo que ha escrito. Por cierto, te dejo mi reseña.

Un saludo!

http://ellectorinvisible.blogspot.com.es/2015/08/plataforma-michel-houellebecq-2001.html