domingo, 14 de septiembre de 2014

"Antigua luz", John Banville (2013)

Aunque hacía ya tiempo que tenía la intención de leerlo (como a otros quinientos), tras la concesión del premio Príncipe de Asturias a John Banville, fue este artículo de El País el que me decidió definitivamente, no ya a leerlo; sino a asumir el juego de empezar a la vez un libro de su alter ego Benjamin Black: La rubia de ojos negros (su reseña irá depués, porque los empecé y acabé a la par).

Les recomiendo la experiencia. No sé como puede ser posible convertirse en Jekyll y Hyde y escribir con tan poca distancia dos textos, magníficos ambos pero de estilos totalmente diferentes. Pero ya tocará hablar de La rubia... , hoy es el turno de Antigua luz.

Hay escritores magníficos, más de los que uno puede leer. Y, de cuando en cuando, descubres a alguno que está -sencillamente- a otro nivel. Que convierte la lectura en una pura gozada. Que tiene shamanstvo, el don del encantador que decía Nabokov. Otra cosa.  Banville es de ese club.

"Billy Gray era mi mejor amigo y me enamoré de su madre. Puede que amor sea demasiado fuerte, pero no conozco otra más suave que pueda aplicarse."



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