domingo, 9 de marzo de 2014

"Abandonarse a la pasión", Hiromi Kawakami (2006)

Hace no demasiados días que reseñaba Grotesco, una mirada a las relaciones humanas tan gélida y desprovista de sentimientos que impresionaba. Ya decía allí que es probable que sólo en una sociedad como la japonesa y su para nosotros incomprensible manera de ver muchas veces la vida puedan darse relatos tan extremos donde el amor, el dolor y la muerte están tan peligrosamente cerca.

Hiromi Kawakami, que es la autora de ese canto al amor que es  El cielo es azul, la tierra blanca , y que más tarde ya se deslizaba por mayores pendientes con Algo que brilla como el mar (ambas aqui comentadas) da una vuelta de tuerca a su visión del amor para sorprendernos con ocho historias de pareja que llamaré no convencionales por no llamarlas extremas

Ocho historias sorprendentes, unas mejores que otras sin duda, pero que en conjunto constituyen una ocasión para reflexionar sobre  las muchas formas que toma el amor -algunas dolorosas y crueles- Amor que -a menudo- es el nombre que damos a  nuestra angustiosa huida de la soledad. 

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