miércoles, 22 de enero de 2014

"Un asesinato literario", Batya Gur (1993)

Sigo sin comprender cómo es posible que desperdicie tiempo de mi vida, siendo éste limitado y los libros que me quedan por leer infinitos. Deben ser residuos de mi educación católica, del catecismo o de que la generación de mis padres creció capada por el franquismo y siempre hay que procurar no molestar, vaya usted a saber cuáles son las consecuencias. Es absurdo. 

El hecho es que cuando llevaba media hora leyendo ya estaba firmemente convencido de que este libro no me iba a gustar. Cuando un buen escritor introduce la literatura como argumento en su literatura las reflexiones siempre son sencillas, claras, oportunas y, sobre todo, breves.  Comenzar un libro, y más si es una novela negra, largándose un rollo que presuntamente nos coloque en un ambiente universitario, poético y literario, está fuera de lugar -en mi humilde opinión-. El caso es que ahí yo ya me había ido.

Intenté volver. Lo intenté durante toda la novela (uno siempre conserva la esperanza de que el desierto se acabe y lleguemos a la Tierra Prometida o al menos a un oasis). Pero no pude. Perseguí y traté de juntar los retazos de la investigación de Michael Ohayon, que en sí no hubieran estado tan mal y dan para una novelita de escasas cien páginas. Pero venga a meter por el medio los rollos de y entre los profesores universitarios, la secretaria, las esposas, la belleza fría de, la Universidad, y sobre todo la puñetera poesía israelí. 

Creo que debí haberme pillado la edición en hebreo.

4 comentarios:

Carmenzity Martín Rodríguez dijo...

¿Te pasa como a mí? No puedo dejar un libro a medias... Este libro parecía tener posibilidades, pero ya...

Joaquín dijo...

Bueno, siempre puedes empezarlo...lo que sí puedo asegurar es que todo el libro se cala con leer las primeras veinticinco páginas...

Bea Mendes dijo...

Me pasó prácticamente lo mismo con mi última lectura. No pude más y la dejé. Aunque antes no era de los que dejan libros a medias, como has dicho, hay demasiados libros por leer como para perder el tiempo con uno que no gusta.

Joaquín dijo...

Pues yo no me curo, sólo he dejado tres o cuatro libros por terminar en toda mi vida....