jueves, 18 de abril de 2013

"Noche salvaje", Jim Thompson (1953)

Hasta ahora, leer a Thomson (l280 almas, El asesino dentro de mí) era divertido: todo lo divertido que puede ser ver la vida desde la mente de un auténtico pirado,dígase el Sheriff, dígase el ayudante del Sheriff,;que los hombres de la ley han sido siempre la debilidad de Jim Thompson.

Aunque Noche Salvaje está también descrita desde el interior de un asesino, su casi total ausencia de momentos gore la hace  más siniestra: menos muertes expresas pero mucha más violencia latente: la que provoca la historia de Little Bigger, un asesino de  metro y medio de estatura y salud precaria al que la ley busca sin conocer. A sus espaldas,  la muerte de un número- no conocido pero presumiblemente elevado- de personas por encargo de la Mafia.

Hay una atmósfera absolutamente enfermiza en el pueblo de Peardale en el que Charlie Little Bigger se refugia para liquidar a Jake Winroy -un soplón- por encargo del Jefe, sin que parezca un asesinato. Una atmósfera que va in crescendo a medida que avanza la historia, que disminuye la salud de Bigger (Carl Bigelow para su estancia en el pueblucho) y que aumentan sus paranoias. Todo para concluir en un final muy surrealista y bastante menos hilvanado que cualquiera de sus otras novelas, pero no por ello peor.




3 comentarios:

Oz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Hoteles en Santa Marta dijo...

Buena reseña, excelente trabajo.

Ranking mejores colegios Bogotá dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario anterior, excelente trabajo el que nos compartes.