martes, 31 de diciembre de 2013

"Entre cielo y tierra", John Kalman Stefanson (2011)

Nací en un pueblo marinero, en el que no era rara la noticia de que alguien se había ahogado. Tal vez sea por eso, o tal vez simplemente porque está magníficamente escrita, me ha impresionado el relato de las gentes de mar de Lugar, allá entre los Fiordos de muy al Norte.

Un mar salvaje, capaz  de dar alimento y de arrebatar vidas. Un Lugar en el que los muchachos salen desde muy jóvenes a pescar bacalao en débiles botes de seis remos, soportando horas de boga y un frío glacial, bajo el reino del cual tener o no tener un chaquetón puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Un mundo inhóspito en el que la lectura de El paraíso perdido de Milton puede costarte la vida.

Un libro profundo y hermoso, poético en su descripción de la muerte y de la vida. Me repito como el ajo, pero no deja de maravillarme la producción literaria de un pequeño trozo de tierra imposiblemente al Norte como Islandia. Relatos tan apegados a una tierra dura, a una naturaleza extrema que consigue traspasar la historia y llegar como si hubiésemos estado allí.

En el fondo, un relato sobre la vida y las cosas que le dan valor.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

"La vida de Budori Gusko", Kenji Miyazawa (1924)

La verdad es que no me gusta ni  el manga ni  el ánime, pero sí entiendo que sea con el cómic la única forma razonable de representar las historias de Kenji Miyazawa. Todavía no sé muy bien porqué, pero algunas me recuerdan poderosamente al Roald Dahl de Charlie y la Fábrica de Chocolate, pero como en japonés. O incluso hibridado con escenas de la Alicia de Lewis Carroll. Entre el Surrealismo y la Magia.

No puedo describirles la historia de Budori , que tiene que sobrevivir con su hermana tras la desaparición de sus padres , porque está llena de fantasía y efectivamente dibujarla parece la otra manera lógica de contarla. Sólo les diré que me sorprendí a mi mismo realtando otra de las historias del libro "Las bellotas y el gato montés", a mi hija de cinco años. Hay un poder de la fantasía tan enorme que cualquiera que sea contador de historias, cuentacuentos de esos que ahora pululan, no debería dejarla pasar.

Deliciosa.

O eso creo. Es el día de Nochebuena y tras bajarme a medias con mi otra mitad una botella de Moët igual tengo las percepciones alteradas, y hasta he comentado de carrerilla algunos libros que tenía pendientes.  Pero he de reconocer que después de la guillotina , el champagne es el mejor invento de los franceses.

Feliz Navidad. Si puede ser.

"Los juegos del hambre", Suzanne Collins (2008)

Ya  ven que a estas alturas he aprendido lo que es una distopía. Ni más ni menos que una utopía, pero chunga. Una cosa que seguramente no se va a producir, pero que si fuera verdad no sería nada nada deseable.

Y eso es. Una sociedad futura poco deseable, en el que trece departamentos, que van del más pobre al más rico, deben donar una pareja de adolescentes para que se peleen en una lucha sin cuartel en que, al más puro estilo Highlander Los Inmortales, sólo puede quedar uno.

Así dicho podría parecer una horterada más de rollo adolescente. Y vale, desde luego no estamos ante El Señor de las Moscas (aunque algún parecido razonable hay), pero he de reconocer que es una novela jodidamente entretenida, así que merece un respeto, al menos me ha hecho sobrellevar las seis horas y pico del Alvia proceente de Madrid.

Pues eso. Y hasta creo que hay una segunda parte y me temo que hasta una tercera. Pero eso ya no. No hay que pasarse.

martes, 24 de diciembre de 2013

"Hanshichi. Un detective en el Japón de los Samuráis", Okamoto Kidô (1917-37)

Mentira. Mentira cochina. No se parece ni remotamente a las historias de Sherlock Holmes. No le hagan puñetero caso a la dichosa portada, aunque al parecer Okamoto Kidó sí fue educado en el conocimiento del inglés, y por tanto probablemente de la obra de Conan Doyle.

La obra está compuesta por una serie de relatos cortos ambientados en la Época Edo, en la que todavía los samurais llevaban katana y servían a su señor; y en la que no había extranjeros en Japón. Como obra constumbrista sí tiene un gran valor, pues describe con bastante detalle muchos de los elementos del Japón tradicional: las referencias a lo sobrenatural que contienen muchos relatos, la organización vecinal, y sobre todo el valor del honor del Señor, y del necesario suicidio cuando éste se vulnera, aunque sea por robar un halcón.

No son por tanto relatos realmente de misterio, y las averiguraciones del paciente Hansichi no son demasiado profundas ni movidas, así que si buscan en él una especie de serie negra en Japón no lo lean porque les defraudará. Sin embargo, leído como libro de relatos para quienes gusten y quieran conocer conocer un poco más de la cultura japonesa de la Época Edo, es totalmente recomendable.






martes, 19 de noviembre de 2013

"El abuelo que saltó por la ventana y se largó", Jonas Jonasson (2012)


Ya les he dicho alguna vez que el frío produce siempre algún efecto. En el amigo Jonas Jonasson tuvo previsiblemente algo que ver el consumo compulsivo de vodka, que en Suecia es una forma muy común de combatir el frío reinante.


Sólo así puede entenderse la deriva narrativa de este abuelo que (título dixit) salta por la ventana y se larga. O sea que eso, la historia es la de un viejete que el día de su cumpleaños número cien y cuando todos están preparando la fiesta conmemorativa a la que debería acudir en pantuflas, lisa y llanamente se las pira.

Hasta aquí, todo normal y  comprensible. Yo tampoco  pienso acudir a la fiesta que den en el asilo por mi centésimo aniversario. Que los parta un jodido rayo, como diría Pérez Reverte. Lo que pasa es que detrás de esa decisión hay una vida tan, tan. Pero tan, tan llena de episodios memorables que nadie puede esperar que Allan Karlsson haga otra cosa.

No  sé que decirles, salvo que la lean. Es algo así como un híbrido a medio camino desde Wilt de  Tom Sharpe (de menos) al Diario del autoestopista galáctico (a más ). O como si la hubiera escrito  Arto Passilinna harto de vodka (perdón por el juego de palabras lamentable, no he podido resistirlo).

Pero es muy divertida. Surrealista. Una revisión histórica de locos.

lunes, 7 de octubre de 2013

"Historia de la cándida Erendira y su abuela desalmada", Gabriel García Márquez (1970)

A estas alturas queda poco que decir de García Márquez. De todos los grandes quedan por ahí obras perdidas que no has leído y van lentamente cayendo al saco. Por eso es difícil ver  en mi blog a García Márquez o a Vargas Llosa, o a Murakami o a Auster. Cada uno ha tenido su momento. El tiempo va pasando pero sus libros ya hace rato que han caído.

Yo no les voy a hablar del libro, porque García Márquez no es un autor, es un mundo. Él, como su amigo y recién desaparecido Álvaro Mutis no hacen literatura: hacen magia. Crean otro mundo al que puedes ir al rato de haber abierto el libro y del que sales un rato después de haberlo cerrado. Allí nada es posible ni imposible, simplemente sucede.

Así que esto por tanto no es la crónica de un libro, sino un agradecimiento a García Márquez por haberse dedicado a esto y a la madre por haberlo parido.

jueves, 18 de abril de 2013

"Noche salvaje", Jim Thompson (1953)

Hasta ahora, leer a Thomson (l280 almas, El asesino dentro de mí) era divertido: todo lo divertido que puede ser ver la vida desde la mente de un auténtico pirado,dígase el Sheriff, dígase el ayudante del Sheriff,;que los hombres de la ley han sido siempre la debilidad de Jim Thompson.

Aunque Noche Salvaje está también descrita desde el interior de un asesino, su casi total ausencia de momentos gore la hace  más siniestra: menos muertes expresas pero mucha más violencia latente: la que provoca la historia de Little Bigger, un asesino de  metro y medio de estatura y salud precaria al que la ley busca sin conocer. A sus espaldas,  la muerte de un número- no conocido pero presumiblemente elevado- de personas por encargo de la Mafia.

Hay una atmósfera absolutamente enfermiza en el pueblo de Peardale en el que Charlie Little Bigger se refugia para liquidar a Jake Winroy -un soplón- por encargo del Jefe, sin que parezca un asesinato. Una atmósfera que va in crescendo a medida que avanza la historia, que disminuye la salud de Bigger (Carl Bigelow para su estancia en el pueblucho) y que aumentan sus paranoias. Todo para concluir en un final muy surrealista y bastante menos hilvanado que cualquiera de sus otras novelas, pero no por ello peor.




domingo, 14 de abril de 2013

"la piscina", Yoko Ogawa

Yoko Ogawa, a pesar de ser una escritora de enorme éxito en Japón, no debe ser la mas fácil de leer. Hay bastante de ese modo de ver la cosas japonés de algunos autores de allí que resulta difícil ver en los de fuera, que si llegan a ese estado de transmisión del Yo suele ser más por efecto del alcohol o las drogas que por el talento natural.

Sea como fuere, y al margen que por su extensión debería de salir en un suplemento dominical y no en los hermosos libros de Funambulista (debe ser también la escritora que más cobra por palabra), podemos encontrar mucho de esos recorridos interiores y tortuosos a los que nos tiene acostumbrados, y que con mayor extensión recoge por ejemplo en El embarazo de mi hermana , que podermos ver en el  Kitchen  de Banana Yoshimoto.

Tal vez por eso sea una buena recomendación si quieren empezar con ella. Eso sí, les recomiendo que no lo lean si se hallasen un momento vital complejo de esos de mucho pensar. Si se están comiendo la cabeza, éste no es su libro, no les vaya a dar algo.

"Headhunters", Jo Nesbo

Los que alguna vez hayan leído a Jo Nesbo conocerán al inspector Harry Hole. Los que hayan leído alguna que otra vez este blog conocerán mi gusto por las historias que Nesbo nos cuenta del policía noruego. Y los que me conozcan a mi entenderán que me haya pasado media novela buscando a un protagonista que no aparecía .

Pues sí, Headhunters es de Jo Nesbo, pero no es de Harry Hole. Así como leerse a Agatha Chistie creyendo que va a aparecer Poirot, pero no.

Dicho lo cual, tampoco hay mucho más que contar: idéntico ritmo, se lee volando y se pasa un buen rato, al margen de que le mete algún que otro meneo a la muy honesta profesión de los Headhunters. Me ha quedado la sensación de que había visto un telefilme. Y además la he leído en un iPad (no pregunten). En suma, me estoy desnaturalizando.

Ya otro día les cuento porqué me parece rebién esto de que hagan putadas sin cuento a un cazatalentos. Palabrita.

domingo, 24 de febrero de 2013

"La banda de la tenaza" (The Monkey Wrench Gang) Edward Abbey (1975)

A monkey wrench, además de una canción de Foo Fighters (Wikipedia dixit) es una herramienta, lo que yo diría llave de plomero  y técnicamente llave Stilson (-nuevamente wikipedia dixit, no vayan a creer-)

Todo empezó cuando el traductor de google me dijo que la dichosa monkey wrench equivalía a "llave inglesa". Que no, que no sabéis ná de mecánica, tíos. Que con una llave inglesa uno no puede calzarse un bulldozer. Se ve que con una stilson sí.

No había oído hablar en mi vida de este libro. Menos mal que ahí estaba JM  que me lo regaló hábilmente disfrazado de rey mago. Y va a ser que , aunque de reciente traducción al español, es algo así como la biblia de la contracultura, que  hasta ha dado nombre a los que practican el vandalismo ecológico: monkeywrenchers. Publicado en 1975 originalmente, se ve que aquí estábamos llorando a Franco y no nos enteramos.

No es mal momento, no. Ganas dan. Tres tíos a cual más esperpéntico y una tía maciza que se dedican a poner freno al deterioro del bello y salvaje suroeste de Estados Unidos cargándose maquinaria de construcción, postes, puentes y letreros de publicidad con la mente puesta en su obra cumbre: volar por los aires la enorme presa de Glen Canyon.

Un libro entre lo real y lo esperpéntico, tan enorme como intenso, bien escrito y fácil de leer. Adictivo al 100% y con unos magníficos dibujos de Robert Crumb. No se lo pierdan si pueden.

Y si después les entra un fuerte deseo de cargarse cosas (con escrupuloso respeto -como nuestro gang- a las personas)  como sedes bancarias, de partidos políticos, constructoras u otras edificaciones igualmente inútiles para el bien común, no digan que yo se lo dije.

martes, 19 de febrero de 2013

"El primer caso de Montalbano", Andrea Camilleri (2004)

Hallazgo curioso en la serie de novelas sobre el comisario Salvo Montalbano, "El primer caso de Montalbano" reúne tres historias más breves de lo habitual que corresponden a tres momentos diferentes en la vida del protagonista de la genial serie negra.

Quien siga habitualmente las aventuras de este policía que desarrolla casi todo su trabajo en el imaginario pueblo de Vigatà, en la profunda Sicilia, no puede dejar de leer estos relatos, que se apartan un tanto del argumento habitual de sus novelas, aunque con el mismo tono irónico y divertido con el que Camilleri nos enseña la vida. Visión en la que juegan un destacado papel su profundo afecto por Sicilia (algunas descripciones provocan un inmediato deseo de irse ya)  y una inquebrantable devoción por la comida.

Tres casos  sin cadáver (humano) : Siete lunes, la insólita búsqueda de un asesino...de animales cada vez más grandes, pleno de humor. El primer caso de Montalbano, que da título al libro, en que descubrimos al policía que ha sido su maestro, y a un hecho de suma trascendencia: el primer encuentro con la hosteria San Calogero, el templo en que iremos saboreando (literalmente)  la cocina siciliana.  . Y el tercero y más complejo, Regreso a los orígenes, en el que mientras resuelve un secuestro express reflexiona sobre literatura y sobre las nuevas formas de la mafia. Y probablemente un poco sobre la Italia entera.

Como cada vez que termino uno de sus libros, que como soy lector caótico van sin orden ni concierto, termino con dos sensaciones: Una, la de zamparme otra de sus novelas de inmediato. Y la otra, con un hambre de carallo.

jueves, 31 de enero de 2013

"La caída del rey", Johannes Jensen (1900)

Considerada la mejor obra danesa del siglo XX, y firmada por quien años más tarde sería premio Nobel, La caída del rey, escrita entre 1900 y 1901, transcurre en la época del Rey Christian II, el último monarca que gobernó unidos los países nórdicos, la  Unión de Kalmar.

La novela recorre el convulso reinado del que sería conocido en Suecia como "el tirano", teniendo como hilo conductor la vida de un soldado de fortuna, Mikkel Thorgensen. La novela es interesante como documento histórico, pero lo es todavía más por una modernidad sorprendente para una obra que tiene ya más de un siglo: un tejido de historias diversas y divergentes, de personajes a menudo aislados pero que en el momento culminante se unen para dar sentido a toda la historia. El lenguaje es soberbio y la descripción de los personajes, increíblemente sencilla y potente a la vez.

Con un lenguaje nada rebuscado, Jensen nos introduce de manera magistral con muy pocos trazos en el interior de las personas y nos hace vivir en primer plano los hechos que nos relata: el capítulo en el que cuenta la represión contra los suecos y la  Matanza de Estocolmo, en la que por orden del Rey se ajustició a gran número de nobles suecos es impactante, no tanto por la crudeza del relato, sino por la propia dureza de los hechos que el autor mantiene con absoluto realismo.

Así que se lo recomiendo, si lo encuentran, porque al menos para mí no ha sido faćil de conseguir. Loa pues a mi amigo JM, origen de mis afecatos nórdico-literarios y lector siempre fiel a este blog, que me lo ha traído de la propia caseta de Nórdica Libros en la última feria del libro de Madrid. Y eso a pesar que, últimamente, la anticuada versión de su navegador le impide hacer sus (im) pertinentes comentarios, cosa totalmente lamentable.