viernes, 22 de junio de 2012

"Defensa cerrada", Petros Márkaris (1998)

Con los tiempos que corren, me resulta inevitable que hasta la reseña de un libro note los efectos de la prima de riesgo y la tasa del bono a diez años. Les explico, pues: llevo ya tiempo pensando qué carajo hemos hecho en este país para que salga a la luz pública un chorizo tras otro y de qué ha servido el trabajo honesto de mucha gente (la mayoría) como mi  padre o mi suegro, que se dejaron las  pestañas para nunca llegar a nada más (y menos) que dar unos estudios a sus hijos que les permitiesen una vida mejor.

Les cuento este rollo, además de porque la situación lo merece, porque al  leer este libro (que es del 98, antes de ser tan ricos y luego tan pobres)  se me ha venido a la mente lo que pensará un ciudadano griego medio, honrado y trabajador (como son sin duda la mayoría de los griegos) de la situación en que los han colocado. Primero algunos de los suyos y luego los otros.

Porque el teniente Kostas Jaritos, al tiempo de investigar dos asesinatos, nos muestra sobre todo la vida de un  hombre normal, que ama a su familia, tiene achaques y ahorra de un  sueldo de mierda para pagar los estudios a su hija a la que adora . Un  hombre que sobre todo se dedica en cuerpo y alma a su trabajo por encima del poco sueldo y del todavía menor agradecimiento que recibe.

Por eso les recomiendo el libro. Porque habla de un hombre normal y honesto que casualmente es policía. De esos que sostienen milagrosamente un país mientras cuatro (o cuatromil) mangantes se hacen de oro.

No sé si les suena el cuento. A mí  sí. En cualquier caso , un hombre honrado, aunque sea en la literatura, no es para perdérselo en los tiempos que corren.