jueves, 12 de abril de 2012

"El redentor", Jo Nesbo (2005)

El Redentor es la cuarta novela publicada en España del noruego Jo Nesbo, el que yo creo el más dotado de los autores nórdicos que ahora se venden como churros y entre lo mejor que puede leerse en novela negra hoy en día. Si quieren saber lo que pienso de él y de sus obras podrán encontrarlo en los comentarios de las que le precedieron Petirrojo, Némesis y La estrella del diablo .

Tampoco les voy a contar el argumento: si lo conocen estarán deseando leerlo, y si no les recomiendo que comiencen por Petirrojo. Si se van a enganchar como es debido deben conocer a Harry Hole desde el principio para comprender el muy particular descenso a los infiernos de un personaje que se agranda novela a novela. Novelas que, dicho sea de paso, creo que tienen una calidad que supera con mucho la media del género negro para construir literatura de calidad a secas.

Ritmo, tensión: tremenda.  

Y aunque no suelo hacerlo, les recomiendo la reseña afortunada, apasionada y hasta brutal de Fernando Baeta en El Mundo. La compro palabra a palabra.



viernes, 6 de abril de 2012

"Viaje al pasado", Stefan Zweig (1929)

Cuando uno acaba de leer una novela, aunque le haya gustado, y a continuación  abre un relato de Stefan Zweig, pocas obras hay que resistan la comparación. Como si bebes un rico vino joven, cuyo sabor  ya se te ha olvidado al primer trago de un buen reserva.

Disculpen la etílica comparación, pero que en la misma franja horaria, uno a continuación del otro, se termine un libro (Betibú)  y se empiece Viaje al pasado, no puede sino ser una enorme mala suerte para el primero. 

Zweig, otra vez más (ya no sé cuantas van) no decepciona. Sólo puede ser bueno (El candelabro enterrado), extraordinario (Amok) o sublime (Novela de ajedrez, ). En un relato breve encierra todo lo que es la literatura y debería haber sido considerado uno de los grandes escritores de todos los tiempos aunque sólo hubiese escrito un relato.

Viaje al pasado es una historia corriente: dos amantes separados, primero por los convencionalismos, después por la distancia y después por la guerra. Un reencuentro ocho años después. No está ahí lo notable:  lo excepcional es cómo la cuenta: cómo obliga al lector a meterse en la piel de los protagonistas de una historia, escrita en otra sociedad pero absolutamente intemporal. Cómo refleja los inevitables daños del tiempo sobre los sentimientos de los amantes.

Soberbia. Para leer una y otra vez. Merece la pena haber pagado lo que Acantilado te pide por sus cincuenta páginas.



"Betibú",Claudia Piñeiro (2011)

La verdad es que probablemente necesite más el diccionario panispánico de dudas para leer este libro que un diccionario Collins para leer  Finnegans Wake , siempre claro está que no sea usted porteño: aún teniendo familia en Argentina, no son ni tres ni cuatro los modismos locales que he tenido que deducir del contexto. O eso, o tal vez deba hacerme con la última edición de un diccionario lunfardo-español.

En cualquier caso, vamos al laburo:

Más o menos todos sabemos quién es Bety Boop, así que ya les iré desvelando que Betibú es el nombre cariñoso de una de nuestras protagonistas, a la sazón escritora de novela negra en huelga de lápiz caído. A ella se unen dos reporteros del Tribuno para hacer el seguimiento del asesinato de Pedro Chazarreta: Un joven e inexperto enganchado a las redes, que no concibe la investigación si no pasa por Google, y el veterano Jaime Breda, apartado de la seccion de policiales porno-se-llega-a-saber-bien qué desafío al poder establecido.

Una historia ágil (acabará en película, seguro), con una ácida crítica a una sociedad en la que sus clases pudientes viven aisladas del mundo real en "countries", un meneo considerable a los fantasmas del periodismo en la época de internet y una lúcida reflexión sobre los poderes en la sombra (o no tanto).

En fin, una novela donde todos mueren como deben de morir. Con ritmo y bien contada. Se la recomiendo.