viernes, 6 de abril de 2012

"Betibú",Claudia Piñeiro (2011)

La verdad es que probablemente necesite más el diccionario panispánico de dudas para leer este libro que un diccionario Collins para leer  Finnegans Wake , siempre claro está que no sea usted porteño: aún teniendo familia en Argentina, no son ni tres ni cuatro los modismos locales que he tenido que deducir del contexto. O eso, o tal vez deba hacerme con la última edición de un diccionario lunfardo-español.

En cualquier caso, vamos al laburo:

Más o menos todos sabemos quién es Bety Boop, así que ya les iré desvelando que Betibú es el nombre cariñoso de una de nuestras protagonistas, a la sazón escritora de novela negra en huelga de lápiz caído. A ella se unen dos reporteros del Tribuno para hacer el seguimiento del asesinato de Pedro Chazarreta: Un joven e inexperto enganchado a las redes, que no concibe la investigación si no pasa por Google, y el veterano Jaime Breda, apartado de la seccion de policiales porno-se-llega-a-saber-bien qué desafío al poder establecido.

Una historia ágil (acabará en película, seguro), con una ácida crítica a una sociedad en la que sus clases pudientes viven aisladas del mundo real en "countries", un meneo considerable a los fantasmas del periodismo en la época de internet y una lúcida reflexión sobre los poderes en la sombra (o no tanto).

En fin, una novela donde todos mueren como deben de morir. Con ritmo y bien contada. Se la recomiendo.



2 comentarios:

Valeria dijo...

La Piñeiro escribe best sellers argentos: entretenidos y livianitos. Leí hace poco en un suplemento cultural que los argentinos parecen no estar interesados en la traducción de sus obras: Cada vez escriben en forma mas coloquial.
A mi me gusta eso en los argentinos ("escucharme" en sus palabras) pero es un plomo a veces con los libros mexicanos. A los "gallegos" estoy acostumbrada porque muchas de las traducciones anglosajonas las hacen en España, así que ya internalicé "hacer la colada" "follar" "tío y tía" y otros términos.
Mis localismos favoritos son los dulces chilenos.

sirenasahogadasenvodka.blogspot.com dijo...

no tengo ningún problema en oficiar de traductora para desentrañar cualquier localismo oscuro: Odio las traducciones españolas, y sin embargo no tengo otro remedio que soportarlas. Uno escribe como puede, ¿no es verdad? Sería una canallada pensando en la eventualidad de que el libro sea traducido!
ah, si. Hicieron la pelicula