martes, 27 de septiembre de 2011

"Todo é silencio", Manuel Rivas (2010)

Hace tiempo , bastante, reseñé la maravillosa "O lapis do carpinteiro", y en la retahila de comentarios que siguieron fueron mayoría los que -confundiendo el culo con las témporas, como diría Cela-, hicieron de aquello una batalla en innecesaria defensa del autor y sus planteamientos políticos.

Así que no diré nada de Manolo Rivas.

La costa gallega fue durante mucho tiempo un paraíso para los contrabandistas de tabaco, que gozaban de casi total impunidad protegidos por el silencio de una población que veía en hurtar el tabaco al Fisco un modo de medrar no sólo legítimo, sino envidiable.  Todo bien hasta que las mafias de la droga encontraron el camino perfecto para introducir el material por las costas gallegas. Más silencio, al menos hasta que los hijos y los nietos de los del pueblo comenzaron a caer  víctimas del caballo.

En medio de esa transformación está la novela. Un triángulo chico-chica-chico (¿les suena?), amigos de infancia que al llegar a adultos están en lugares opuestos: Victor Rumbo, Brinco, de pescador a contrabandista y de contrabandista a mafiosillo. Enfrente, Fins Malpica, policía. Y en el medio, Leda Hortas, la chica. Ah, y faltaba también el capo, improbablemente culto para ser de estos pagos, Mariscal.

El libro está bien escrito, eso no puede negarse. Rivas tiene el don, así que no podría escribir mal ni aunque quisiera, y no creo que haya muchos escritores gallegos  que sean capaces de llevar la lengua hasta dónde él la lleva. Clava la definición de los personajes y de los ambientes. Pero la trama es previsible y el final apresurado. Así que, a la postre: tablas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

"Maravillas del crepúsculo", Sjon (2010)

Les voy a ser sincero: a estas alturas del día, en la primera semana en que mi pequeña ha comenzado por primera vez a ir al cole, estoy tan hecho polvo que no alcanzo a ser capaz de reseñar este libro, que comienza por tener ya un hermoso título, no me digan que no: Maravillas del crepúsculo.
Si siguen este blog (sí, esos dos o tres que lo hacéis, malditos), sabrán que la atracción por lo nórdico comenzó con el edredón  con sus plumas y todo, y siguió por la literatura, para descubrir que detrás del inspector Wallander había gente que escribía bien allá arriba. (También como padre podría comentarles las excelencias de las marcas nórdicas para niño, pero no procede...). Así que por ahí atrás hay un post de la muy rara y  recomendable El zorro ártico, también de Sjon.
Este Sjon es un tío rarito, les aviso.  No es literatura al uso, y desde luego no es literatura comercial. Tampoco se me asusten, porque se le ponen un poco de empeño descubrirán una historia maravillosa, entre prosa y poesía; entre la realidad y la ficción. Basada en una historia real, conocerán los pensares y padeceres de Jónas el Erudito, un hombre de incansable curiosidad y amor por la naturaleza.

Pero, les repito, estoy cansado. Y por eso, y porque lo merece, les voy a dejar el enlace al blog de Alejandro Gándara en El Mundo.es, porque explica con absoluta precisión lo que se van a encontrar en el libro. Y además, como nuestro crítico maneja con maestría un lenguaje de peso, sabrán que, si les gusta el comentario, sin duda les gustará el libro.