jueves, 29 de octubre de 2009

"Amirbar", Álvaro Mutis (1990)


La verdad es que el tiempo vuela. Vengo de repasar los comentarios a los cuatro libros precedentes de la saga de Maqroll el Gaviero ("La nieve del almirante", "Ilona llega con la lluvia", "La última escala del tramp streamer" y "Un bel morir") y les juro que creí que los había leído este año. Y resulta que leía el último de ellos hace catorce meses. Me pasa con estos libros como al Gaviero con sus amigos: no importa el tiempo que pase sin verlos, pero cuando vuelves siempre se continúa la conversación, sin más.

Qué decir a estas alturas de las peripecias de Maqroll. Convalenciente en un hotelucho de mala muerte de Los Ángeles de un grave episodio me malaria es el propio narrador quien lo lleva a un hospital y, para terminar su recuperación, a la casa de su hermano. Allí, en largas veladas en compañía del bourbon, el Gaviero cuenta a sus anfitriones la historia de su peculiar fiebre del oro, provocada por los comentarios escuchados a un gambusino de Vancouver.

Y allá lo tenemos, en busca de oro en las vetas abandonadas de las minas de los Andes. En esta nueva desventura, tenemos todos los ingredientes con los que Mutis dibuja su personaje: la errancia permanente, llevada al extremo de descolocar a un marino en las entrañas de la tierra; la brutalidad innecesaria del ejército, la soledad y el recuerdo de los amigos, la amistad y la bondad de Eulogio, que será su guía en esta nueva locura. Y -como no- la pemanente necesidad de la presencia femenina, que este caso se reparten las figuras de Antonia, que será su compañera y amante en la mina, y Dora Estela, que asume el papel maternal y protector que Maqroll siempre acaba encontrando en todas sus empresas.

Amirbar. Al Emir Bahr. Almirante. El eco que repite el discurrir del agua en la mina. Sonidos que recuerdan al mar al marino que se adentra en la tierra buscando el oro de un nuevo fracaso.

Por favor, que le den ya el Nobel a este hombre.

martes, 20 de octubre de 2009

"Némesis", Jo Nesbo (2002)


No es buena cosa comentar los libros por comparación. Tampoco tenía previsto leerlo tan pronto, pero me encontré tirado en Madrid....sin un libro en la maleta, así que faltando a mis principios más elementales, me lo compré en El Corte Inglés (qué mala cosa comprar libros en un supermercado: la señorita no sabía quien era Jo Nesbo y creía que Némesis era una pomada).

Bueno, pues como se ve ahí abajo que acabo de leerme la última de Millenium, les diré que ésta es más. Más absolvente. Más elegante. Más compleja. Más acabada . Y mejor escrita. Aún sin llegar a la altura de Petirrojo, no defraudará a los amantes de la novela negra, porque tiene en muchos capítulos un delicioso aroma a los clásicos norteamericanos. Y sobre todo porque es absorvente y engancha terriblemente...

Un Harry Hole que sigue intentando ordenar su caótica vida marcada por una peligrosa afición por el alcohol investiga un complejo caso de atraco con homicidio al tiempo que se va a ver implicado en la muerte de Anna, una antigua amante. Historias y personajes cruzados, problemas del pasado que vuelven para tejer una red que atrapa desde la primera página hasta el final.

Némesis es la diosa griega de la venganza y de venganza va sobre todo esta novela. Una reflexión sobre la justicia personal vista desde la trastienda del muy ordenado, pulcro y correcto estado del bienestar nórdico.

No se la pierdan.

domingo, 11 de octubre de 2009

"La reina en el palacio de las corrientes de aire", Stieg Larsson (2007)


Bueno. La tercera de la serie. En realidad, la continuación de La chica que soñaba con una cerilla un bidón de gasolina. Mejor que la segunda y peor que la primera. Entretenida. Si ha leído las dos primeras, no le queda más remedio.
Y como aprovecho siempre, para leer buena novela negra nórdica, acaba de salir el segundo libro en castellano de Jo Nesbo, Némesis. Yo todavía no lo he leído, pero ya me han dicho en algún comentario por ahí atrás que merece la pena.