martes, 24 de febrero de 2009

"Diarios 1984-1989", Sándor Márai (1990)


Hace muy pocos días, el 21 de este mes de febrero, se cumplieron veinte años de la muerte de Sándor Márai. Tenía ochenta y nueve años y se pegó un tiro en la cabeza. Hasta ahí lo que ya sabíamos, lo que sale en la breve reseña de su vida en las tapas de sus libros.

El porqué ese tiro, está en este libro. Unas páginas hermosas, a pesar de la devastación que las recorre, la de la vejez y la muerte que le ronda. Con una lucidez asombrosa para su avanzada edad y su notable deterioro físico, que recoge con contundencia y precisión, Márai escribe sobre su estado, alternando sus breves notas (que se irán haciendo cada vez más escasas) con algunos comentarios sobre la actualidad de los Estados Unidos en que vive desde hace años , y con reseñas de las lecturas que sigue haciendo cada día, en las que no faltan muchos autores húngaros que le sirven para recordar a su amado país del que está exiliado hace cuarenta años.

Pero relata sobre todo el deterioro y la muerte de su esposa, Lola Metzer, de la que no se ha separado en sesenta y dos años y con la que ha vivido su juventud, su madurez, su exilio y su vejez. Las notas llenas de amor y de dolor igualmente intensos , su angustia y sufrimiento y finalmente su soledad. El dolor de su ausencia, la falta de sentido de su vida sin Lola, para la que había escrito todo. Resulta imposible no vivir como propios el inmenso amor y la vasta desolación que significa vivir sin todos los que amas.

Una lectura emocionante, imprescindible para los que han descubierto a un autor extraordinario injustamente olvidado durante mucho tiempo. Duro y a la vez hermoso. Como la vida.