sábado, 6 de junio de 2009

"Los ojos del hermano eterno", Stefan Zweig (1922)


Los ojos del hermano eterno relata, a modo de cuento antiguo la historia de Viratá, sucedida mucho antes de Buda, un hombre bueno y justo, en su peregrinar en busca de la verdad y la justicia.

No es lo mejor que he leído de Stefan Zweig. Tampoco es que sea un mal relato, porque no creo que Zweig hubiera podido escribir nada malo: hay gente tan dotada que habría hecho un buen texto literario de la lista de la compra. El caso es que el cuento se lee con interés y atención, y da para sacar las conclusiones filosóficas que uno quiera, que no han sido muchas en mi caso salvo que leerlo es un placer.

Quizá lo mejor es que me da una excusa para -si todavía hay alguno de ustedes que no ha leído a este hombre- recomendar efusivamente que no lo dejen pasar. Hayan leído lo que hayan leído este año, Zweig es seguramente mejor. Acantilado está haciendo una reedición de todos sus cuentos (un pequeño timo, porque son libros brevísimos y los saca uno a uno y no en edición conjunta) que permite descubrir verdaderas joyas: nada de lo que he leído me ha decepcionado, sea algo tan lejano a mi cultura como la historia de la menorá, el candelabro sagrado de los judíos (El candelabro enterrado) ; la profundidad y elegancia de Veinticuatro horas en la vida de una mujer o Carta de una desconocida y sobre todo la atracción magnética de dos relatos que para mí son de difícil superación: Amok y la Novela de Ajedrez.

Cuando acabé esta última, yo que soy un zote escasamente dotado para más que colocar las figuras, me pasé el resto de la tarde jugando al ajedrez ...contra mi ordenador, eso sí. Además ganó él.

7 comentarios:

milibreria dijo...

Hoy he dedicado tiempo a revisar tu blog, es que estuve algunos días de vacaciones. Y mira, tengo a mi lado El Mundo de ayer, de Stefan Zweig y no acababa de empezarlo. Siempre me gustó el último párrafo de este libro que leí de casualidad, me parece genial y lo cito con frecuencia, y las biografías ya sabes, muy buenas. es cierto que hay que dedicarle más tiempo. Ya veo por ahí algunos libros a los que no tengo acceso,como el del japonés, pero por suerte, me entero de que existen por mis amigos blogueros. Mil gracias, seguimos en contacto.
AD.

Roberto dijo...

Totalmente de acuerdo con tus apreciaciones sobre Zweig y sobre las ediciones del Acantilado. Leer algo de él es apostar sobre seguro. Coincido también en tu selección: Novela de ajedrez es magnífica, pero Carta de una desconocida o Veinticuatro horas en la vida de una mujer son estremecedoras; ambas marcan una constante en las obras de Zweig: describir el sentimiento del amor al extremo, rozando la obsesión.

Carmina dijo...

eres la segunda persona que a traves de su blog me recomienda a zweig, asi que habra que leerlo

Gww dijo...

No acabo de entender por qué este autor se me resiste. Sólo oigo cosas buenas de él; mi hermano tiene varios libros suyos que podría leer sin riesgo; por lo que veo, su estilo se corresponde con mis gustos.

En fin, creo que ya va llegando la hora de romper esa barrera. Creo que podría empezar por Veinticuatro horas en la vida de una mujer o Carta de una desconocida aunque la historia del ajedrez puede esta bien (yo suelo perder también).

Un saludo y ya contaré mi opinión.

Isi dijo...

Yo he de decir que este relato se me pareció demasiado a Siddhartha, de Hesse, que no hace mucho que lo he leído. Pero me gustó muchísimo la conclusión a la que llega Virata para no hacer daño absolutamente a nadie; muy interesante.

24 horas en la vida de una mujer no me pareción tan excepcional como "Carta de una desconocida", que me dejó encantada con la lectura.
En fin, tengo muchas obras pendientes de Zweig, pero tengo la suerte de que mi madre es una fan del autor, así que dispongo de varios títulos.

Y totalmente de acuerdo en que estas ediciones nuevas están sólo para exprimir a los lectores, porque bien podían reunir varios relatos en un volúmen.

Matías dijo...

No se pierdan Momentos estelares de la humanidad, para mí el libro más delicioso de Zweig.

El alquimista del tedio dijo...

¿para cuando algún comentario sobre Las tres vidas de Stefan Zweig?