miércoles, 6 de mayo de 2009

"La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina", Stieg Larsson (2007)



Si usted llega a este comentario y no ha leído la primera parte de la trilogía, pásese si tiene a bien por el post de Los hombres que no amaban a las mujeres y decida primero si lo va a leer. Ya de empezar, empiece por el principio.

En caso contrario, leerse esta novela puede colocarle -o mejor descolocarle- en medio de la historia de una Lisbeth Salander ya decididamente superdotada hasta en el cuerpo a cuerpo, que va camino de dejar en nada a 007 (y mira que es difícil hoy en día con lo bruto que es Daniel Craig). Y con un pobre Mikael Bloomkvist que (sería por los excesos de la primera) en esta entrega no se come un colín. Mucha mafia rusa o báltica en lugar de la más lograda e interesante familia de industriales corruptos de Millenium 1, y el consabido aroma a la defensa de los derechos de las mujeres al tratar el tema de las redes de prostitución. Y -eso me hizo sentirme muy identificado- una retahila de muebles de Ikea por aquí y por allá: que si un sofá Skangoo, una mecedora Besta, o un cojín Esfintergin (supóngase todo con este circulito tan bonito que los nórdicos ponen por acento pero que yo no encuentro en el teclado).

En suma , que esta segunda entrega de la triología Millenium, que se está forrando a vender libros, me parece considerablemente más simple y facilona que la primera. Permítaseme el símil: si la anterior era una correcta película de serie B, ésta es algo así como el episodio trailer de la serie de televisión: más disparos, más movimiento, más ruido. Muy televisivo todo.

Pues eso, que es muy gorda y el verano se acerca y hay más tiempo libre. Allá ustedes.

5 comentarios:

Elena dijo...

Coincido contigo en que es más facilona que la primera, pero la verdad es que a mí me enganchó desde el principio, aunque el personaje de Salander se parece cada vez más a una heroína de comics. Ahora a esperar la tercera parte a ver en qué termina todo esto.

Un saludo

fab - golem dijo...

A mí no me parece más fácil. Lo que pasa es que ya estamos cogidos desde el principio y no cuesta nada entrar.

Y tenéis razón con lo de Lisbeth, pero ya en la primera parte, sobre todo el final, haciendo de superhacker informática, limpiando cuentas, se pasaba varios pueblos.

Pero hay que reconocerle a Larsson que sabe dar el ritmo y la intriga perfecta para no poder dejar de leer. Y eso no todo el mundo sabe hacerlo.

Un saludo

Lucía dijo...

Te doy toda la razón, la primera parte era una historia consistente y creíble pero la segunda ya me pareció un demasiado fantasiosa. Pero coincido con Elena en que la historia me enganchó desde el principio, me leí dos libros seguidos y ahora solo pienso en cuándo va a salir el último.
Es fácil de leer, entretenida, trata de temas actuales, y como bien dices es como ver una película.
Un saludo.

Carmina dijo...

a mi no me parece mas facilona, simplemente nos evitamos las cien paginas y pico que en la primera te invitaban a dejar la novela porque no se le veia buena pinta, en esta el conocer a los personajes engancha desde el principio, es una novela que se lee sola, sin ninguna artificio literario. En cuanto al personaje femenino, estoy contigo en que le da demasiada intelegencia, casi parece un personaje de comic, poco creible porque todos cometemos errores pero ella al final de novela tambien los comete, y eso redime a su autor. No hay que negarle a Larsson que tiene ritmo al escribir, que su prosa es facil y dirigida a todos los publicos, puede que con estos libros alguien se enganche a leer. No se facil dosificar la intriga y dotarla de ritmo durante tantas paginas, no todos los autores son capaces de ello

soonorlater dijo...

Cuando escribes algo o vas a publicarlo, sea lo que sea, y no necesariamente una novela o un relato, siempre escuchas lo mismo: el título es muy importante. Reconozco que me encantan los títulos de los libros de Larsson, me parecen poéticos y cálidos y me dan ganas de ir hacía una de esas estanterías de las grandes librerias de ciudad o centro comercial cualquiera y adquirir el ejemplar correspondiente, pero por ahora me contengo. Esperaré algo más, supongo, a que todos/as lo hayan leído. En cualquier caso, te doy las gracias por tu comentario sobre el libro. Creo que es el primero realmente honesto que encuentro donde no se le hace el juego a la editorial, el escritor. crítica o a la última moda del verano, porque de lo que se trata es de leer y disfrutar con ello y si además es buena literatura, mejor que mejor.