jueves, 1 de enero de 2009

El cuaderno del 2008

Al igual que el año pasado, el primer post de este 2009 será para recordar las mejores lecturas del 2008, un año en el que empecé leyendo como nunca y acabé leyendo lo poco que pude feliz y medio sepultado por los pañales de mi hija. Martina ha sido, sin duda, el mejor libro del 2008.

Del resto, y no necesariamente en orden, ahí van mis diez favoritos:

- Arde el musgo gris, Thor Vilmjánssom. Comenzaba mi romance con la literatura nórdica.
- Memorias de ultratumba, Chateaubriand. Larga, muy larga....pero no pierde intensidad con los años.
- La nieve del Almirante, y todos los libros de la Suma de Maqrol el Gaviero que me he leído en 2008, sin duda lo mejor del año y lo mejor de cualquier año, Álvaro Mutis
- Out, Natsuo Kirino. Negra, muy negra, japonesa y de mujeres...
- Sputnik, mi amor, Murakami. A otros les aburre, a mí me sigue encantando.
- Nana, Chuck Palahniuk. Creí que lo había visto todo hasta llegar a él.
- Un tranvía en SP, Unai Elorriaga. La enorme belleza de lo sencillo.
- Petirrojo, Jo Nesbo. La mejor novela negra que he leído en mucho tiempo.
- Memorial del convento, Saramago. Porque nunca me decepciona.
- Los hombres que no amaban a las mujeres, Stieg Larsson. Porque, aunque literariamente no es la mejor, me lo he pasado bien, está de moda y todavía me quedan las dos siguientes.

3 comentarios:

Nostromo dijo...

Nunca he aparecido por aquí pero soy cumplido seguidor. Y las afinidades literarias encontradas aquí han llegado al extremos con los dos acontecimientos que comentas: el nacimiento de una hija y el descubrimiento de Maqroll. Emocionado quedo
Lo mejor del 2008 (mi lista):
1. ÁLVARO MUTIS. “Empresas y tribulaciones de Maqroll el gaviero” ha sido lo mejor que ha caído en mis manos en los últimos años. Inolvidable. Para releer las andanzas de este personaje errabundo de pensamiento entre filosófico y truhán, pendenciero y caballero, tan fiel a los amigos íntimos y al licor como adicto a las mujeres...al final sólo se puede concluir que todos somos (o quisiéramos ser) un poco como Maqroll ante la vida...Y tenía razón García Márquez cuando dijo que el mejor escritor colombiano era Mutis, ni de lejos él…
2. WILLIAM FAULKNER. A la 4ª vez que lo intento y se convierte en un "eterno narrador" al que pienso ir revisando de por vida. Y sólo llevo "Mientras agonizo", "Santuario" y "Las palmeras salvajes". Como decía Bolaño, “hay páginas de Faulkner que poseen más intensidad, más fuerza, que toda la poesía escrita”. Y no andaba descaminado. Un párrafo suyo, sobre todo los descriptivos de personajes o de pensamientos, puede tener tanto peso como una nube de plomo
3. THOMAS BERNHARD. "La Calera", "Maestros antiguos" y "Trastorno": 3 textos monolíticos que me han conquistado. De entrada tira para atrás, pero conforme te vas introduciendo en su trama, vas haciéndote a la cadencia narrativa, es muy difícil dejarlo, te atrapa hasta el jodido final… tiene gracia que haya llegado a él por mediación de Javier Marías

Novelas que me han gustado mucho, pero que por alguna razón no llegan a la intensidad de lo anterior:
4. “El corazón de las tinieblas”, de Joseph Conrad. Otro redescubrimiento tan fuerte como emotivo e inesperado.
5. "Tratado de las pasiones del alma", de Antonio Lobo Antunes. A poco que lea más de este autor pasará a ser un GRANDE de los míos
6. "Todos los nombres". Hasta ahora de lo mejorcito que he leído de Saramago. Aunque una verdad atroz se me ha rebelado hace poco: no llega a la altura de Lobo Antunes

Joaquín dijo...

Mil gracias por tu comentario y una felicidad por tu hija. Las otras 999 te las proporcionará ella . Es una maldita puñeta que haya tan buenos escritores, siempre quedará mucho por leer. Coincido contigo en Faulkner, no he leído a Bernhard.
"Todos los nombres" es la novela que más me gusta de Saramago, y me cae tan bien como persona que me da miedo leer a Lobo Antunes.

Elena dijo...

Me regalaron Memorias de ultratumba hace tiempo, pero aún no me he decidido a abordarlo, me impone respeto. He oído hablar de todos los libros que mencionas, pero sólo he leído el de Larsson. ¡Qué lástima esto de andar robando minutos al reloj para dedicarlos a la lectura! Esperemos que en el 2009 podamos seguir encontrando estos ratos tan agradables que nos proporcionan los libros.

Saludos