martes, 2 de septiembre de 2008

"Un grito de amor desde el centro del mundo", Kyoichi Katayama (2001)


El centro del mundo está tal vez en los territorios del norte de Australia, y si no han leído el libro no puedo contarles más. Porque Australia, curiosamente, también tiene un pequeño papel en esta historia japonesa.

Este es el libro más vendido en Japón en toda la historia, lo cual no sé si es un poco exagerado, en caso de que sea cierto. Tal vez denota que los seres humanos necesitan encontrar los sentimientos escritos y descritos de forma sencilla en lugar de mirar alrededor y de ejercerlos. No lo sé. Porque la novela es simplemente una historia de amor adolescente entre Sakutaru y Aki, igual de bella y de profunda que cualquier otra historia de amor de cualquier edad. Y es también -no les adelanto nada, lo dice al principio- una historia de la pérdida, que deja un extraño poso entre serenidad y melancolía. Un libro que se lee sin parar una vez que has empezado.

Pero tal vez esperaba más, no lo niego. Sigue siendo una hermosa historia, impecablemente escrita, igual de impecablemente traducida del japonés por Lourdes Porta. Pero esperaba más. Me aficioné a la literatura japonesa hace años leyendo el "Samurai", de Hisako Matsubara, que entonces sí me pareció una de las más emotivas historias de amor que había leído nunca. Ya no recuerdo bien el argumento, han pasado muchos años, pero sí recuerdo el sentimiento. No creo que con este libro me pase lo mismo, probablemente refleje más la tristeza y el vacío.

No me hagan mucho caso, en cualquier caso es lo bastante bueno como para que merezca ser leído y juzgado por otros.

3 comentarios:

Elena dijo...

Gracias por seguir abriéndonos las puertas de la literatura japonesa. Y si es con historias de amor, aún mejor, pues nunca es mal momento para leer algo así.

Un saludo

escrito por Villo Argumanez dijo...

Me defraudó por las expectativas creadas. No es ni sofisticado, ni toma atajos. Puede que previsible, lo es. Y muy aseado. Katayama se complicó poco en el libro. Puede que sea esta una de las razones de sus ventas tan extraordinarias.
Este libro y su desmesurada venta, no llega al peor de los firmados por el maestro Mishima, por poner un ejemplo. Entretenido para un viaje en metro o un par de horas en avión , autocar o tren. Sin excesos que después os podéis dar el batacazo.

natsumi dijo...

Me pasó igual que a ti: esperaba más. La historia es bonita y engancha pero... no sé... le faltaba algo.