viernes, 12 de septiembre de 2008

"Tonto, muerto, bastardo e invisible", Juan José Millás (1995)


Nunca había leído a Millás, así que al principio de este libro fuí alternando los parecidos razonables, del Eduardo Mendoza desternillante de Sin noticias de Gurb o El laberinto de las aceitunas, al estilo barbitúrico de Palahniuk o Etgar Keret, reconozco que al principio llegué a no saber en qué extremo me encontraba.

Porque ante todo, me he reído un rato largo, con la historia del bigote de Jesús, el jefe de personal de una empresa papelera despedido por fijar un perfil de personal en el que al final, no cabe él mismo. Y hablo de la historia de su bigote porque el mostacho transforma a Jesús en su alter ego, aquel que hace todo o casi todo lo que él nunca hubiera osado hacer en su vida de ejecutivo idiota, construyéndose un mundo a su medida en un apartamento alquilado.

Con esos muy abundantes pero realistas guiños al absurdo, Millás construye un libro que, aunque de lectura desenfadada y veloz, está magníficamente escrito, y deja un poso de crítica salvaje a las múltiples estupideces de la vida de los yuppies urbanos que somos un poco todos, a la sociedad "socialdemócrata" ultraprotectora. Una conclusión terriblemente ácida, que ubica perfectamente además al libro en la época en que fue escrito, el año 95, en plena sociedad del "pelotazo".

En fin, en suma y como resumen: que su prosa es ágil, su mensaje inteligente y divertido. Vamos, que me ha gustado mucho la forma de escribir de Juan José Millás, así que es otro de los que me apunto para el futuro.

3 comentarios:

Roberto dijo...

Yo también lo tengo en la lista de los pendientes desde hace tiempo. A ver si me animo. Su columna en El País (no sé sigue escribiendo allí porque hace ya tiempo que no compro prensa más que de forma ocasional) eran igual que este libro que comentas, algo así como Millás en frasquitos de esencia: reflexiones de noticias, hechos, fotografías cotidianas que Millás llevaba al absurdo inteligente e irónico.

Elena dijo...

Este libro no lo conocía, pero Millás es uno de mis imprescindibles. Los artículos que hace para El País traslucen un ingenio y una delicadeza fuera de lo común. Un premio planeta muy merecido.

Un saludo

Elèna Casero dijo...

Este libro fue uno de los primeros que lei de MilláS, y con el que me enganché a él.
A mí me sigue gustando mucho.