sábado, 30 de agosto de 2008

"Serpientes y piercings", Hitomi Kanehara (2004)

Era poco probable que hubiera leído este libro si no fuese japonés, y si no tuviese el aval de haber ganado el premio Akutagawa. La historia de una joven atrapada entre la pasión por un joven tatuado y con lengua bífida, Ama , y Shiba, un tatuador con tendencias sádicas, no parecía a priori entrar dentro de mis temas favoritos.

Por eso todavía no me explico muy bien el porqué me he leído este libro de un tirón, incluso a pesar de lo incómodo del tema, o del ligero desagrado que inspiran algunas de las imágenes que provoca. Como no puedo explicarlo, deduzco que estamos ante un buen libro.

La historia de Lui, la joven atraída por el dolor y los tatuajes: una historia envuelta en cerveza y brutalidad, totalmente desesperanzada y sin futuro. Un relato fascinante que da la impresión que encaja mejor que en ningún otro sitio en la sociedad japonesa, la de los contrastes entre las geishas por la calle y la juventud alucinada que ya leíamos en el Azul casi transparente de Ryu Murakami.

Nunca lo hubiese dicho a priori, pero una gran novela, aun con sus escasas cien páginas.


1 comentario:

Elena dijo...

Vaya, veo que sigues con pasión la literatura japonesa. Te vas a convertir en todo un experto!

Es una recomendación interesante, habida cuenta de que, como tú mismo dices, el argumento no es de lo más atractivo.

Un saludo