martes, 5 de agosto de 2008

"Bajo los vientos de Neptuno", Fred Vargas (2004)


Fred Vargas se llama en realidad Frédérique Audoin y durante más de veinte años trabajó como investigadora, estudiando cosas tan apasionantes como la pulga que transmitía la peste en la Edad Media o el tamaño de los bueyes en la civilización romana. Comenzó escribiendo para distraerse, y así la descubrí hace unos meses en Babelia, la separata de libros del periódico El País. Allí decía que ella no hace novela negra, sino novela de enigmas, al más puro estilo Agatha Christie. Y reconocía también que al principio no compraba nadie sus libros, aunque de los últimos ha vendido más de 400.000 ejemplares en Francia y tiene lectores en todo el mundo.

Pero, siendo el mundo tan grande y mi cabeza tan pequeña, nunca había leído a Fred Vargas, y aunque buscaba su último libro "La Tercera virgen", lo que conseguí encontrar resultó este "Bajo los vientos de Neptuno". En él, su protagonista, el comisario Adamsberg intentará encontrar, entre las calles de París y los hielos de Quebec, al Tridente, un asesino al que persigue desde el comienzo de su carrera y con el que tiene una personal cuenta pendiente.

Es ciertamente, un modelo distinto de la novela negra ahora más frecuente, con mucha menos preocupación por el entorno, los rollos sociales o la coyuntura política. Hay un asesino, y por tanto unos muertos, y punto. Bueno, y punto no, porque el proceso de investigación se produce atando un cabo tras otro y juntando cosas que no parecen ligadas. O sea, que sí que se aproxima más al estilo de Hercules Poirot, pero no por ello me parece una novela menos meritoria: es totalmente adictiva, se lee con facilidad, está bien escrita y con abundantes rasgos de humor, (aunque con la traducción seguro que nos perdemos parte del juego con el francés que hablan en Quebec). Todo eso hace que, aunque el grado de improbabilidad de que los hechos se encadenen como la autora lo cuenta es alto, nos lo creamos todo y sigamos leyendo como obsesos para saber si - al final- cae el asesino.

Pero eso no se lo cuento.

1 comentario:

Ronsel dijo...

Este non o lin. "La tercera virgen" encantoume. Saúdos