jueves, 3 de julio de 2008

"Mil cretinos", Quim Monzó (2007)



Mil cretinos me parecen pocos. Si tienes un trabajo que te hace estar en contacto con mucha gente, o ves mucho la tele, o oyes mucho la radio, o.... definitivamente son pocos. No obstante, han debido de parecerle suficientes a Quim Monzó, que, a lo que parece es un agudo observador de su entorno. Mira al día a día de lo que le rodea de una manera directa y un tanto descarnada, como con ironía y cabreo. Y eso le lleva a escribir una serie de relatos que oscilan entre el humor negro y una cierta sensación de desamparo y sensibilidad por la fragilidad del ser humano.

El libro está dividido en dos partes: siete cuentos en la primera y doce relatos muy breves en la segunda. El resultado es dispar . A mi juicio, es en los cuentos donde, con mayor recorrido Monzó es capaz de crear una atmósfera que permite contar con una curiosa mezcla de acidez y ternura qué cretinos y qué débiles podemos llegar a ser. Hay algunos cuentos especialmente recomendables, y por encima de todos, La llegada de la primavera, que trata de una manera extraordinariamente sensible, aunque con ironía la relación entre un hombre y sus padres mayores internos en una residencia. Un derechazo en toda la cara. Un golpe de realidad sobre un tema duro y necesario por el que sabe pasar con extraordinaria maestría.

Es éste mi primer encuentro con Quim Monzó, al que había visto muy recomendado por la blogosfera. Y aunque dicen que no es su mejor libro, no me ha decepcionado, así que prometo perseverar con la nueva literatura catalana.

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