jueves, 31 de julio de 2008

"Lluvia negra", Masuji Ibuse (1966)


Platón dijo que sólo los muertos conocen el final de la guerra. La cita, muy apropiada, está al final de la edición de este libro de Libros del Asteroide (una edición estupenda y bien cuidada, por cierto), y resume de manera simple y contundente lo que, de otra manera hace este libro: una guerra sirve sobre todo para que muera gente.

Dentro de pocos días será 6 de agosto, y se cumplirán sesenta y tres años de una historia por todos conocida: un bombardero B 29 de la fuerza aérea americana, al que su tripulación había bautizado como Enola Gay por la madre del piloto, lanzó una única bomba sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. En cinco segundos, una explosión de fuerza hasta entonces desconocida mató a más de 120.000 personas y provocó heridas a 70.000 más, muchas de las cuales morirían en los días y semanas siguientes. Media hora más tarde, una lluvia negra, formada por los materiales radioactivos de la bomba y los restos de bienes y personas carbonizados caía sobre la ciudad.

De esa lluvia, y de lo que sucedió en esos días con los supervivientes trata este libro . La excusa es la historia de Yasuko, una joven que se encontraba en Hiroshima el día del bombardeo: con objeto de conjurar las habladurías de que está afectada por los efectos de la radiación que parecen interponerse en un futuro compromiso, sus tíos transcriben los diarios de aquellos días. Podemos revivir así el intenso horror de los efectos de la bomba entre la población civil, el temor al daño desconocido, la solidariedad sencilla entre vecinos. El relato de Shigematsu y la presunta transcripción de los diarios es muy sencilla, y aunque trata de ser meramente descriptiva, el horror es tal que impresiona la ferocidad de la situación.

Si busca una lectura para la playa, no lo intente: hay poca novela y mucho documento. Da igual qué parte es cada cosa, porque cuando uno sabe que la bomba fue verdad se te pone la carne de gallina. Para recordar la historia del mundo y sus barbaridades, una lectura imprescindible que no se olvida fácilmente.

3 comentarios:

El llano Galvín dijo...

Hay una versión cinematográfica de este libro que puede que te guste, es de Shoei Imamura. Yo vi la peli antes de conocer el libro y me impresionó.

Elena dijo...

Gran recomendación. Ya había leído críticas excelentes de esta novela. Es uno de esos temas que no pasan nunca de moda (desgraciadamente). Y menos ahora que un nuevo conflicto bélico acaba de iniciarse en el Cáucaso. Esperemos que no tenga un final tan dramático como este.

Un saludo

Anónimo dijo...

La verdad es que la película es impactante, con un final que te deja el cuerpo, pufff. Me compre el libro hace poco pero todavía no lo he leido.
Saludos