lunes, 21 de abril de 2008

"La nieve del almirante", Álvaro Mutis (1984)


Estamos aquí ante un caso extremo de necesidad de leer. El mes pasado terminaba los Relatos de mar y tierra (vid.), y tenía tantas ganas de volver a leer a Álvaro Mutis que, recuperando de nuevo el amor por las bibliotecas públicas decidí internarme así de golpe en los siete libros que componen la Suma de Maqroll el Gaviero.

Maqroll es el personaje central de toda la obra de Mutis, y su nombre ronda tanto por su prosa como por su poesía, si es que ambas pueden diferenciarse de alguna manera. Un marino bregado en todos los mares y en todas las vidas posibles, soñador y añorando siempre la compañía de una mujer. Un tipo tan interesante por cómo es como por los tipos irrepetibles de los que se rodea, en lo bueno y en lo malo. En definitiva, una figura que le sirve a Álvaro Mutis para ver y contar todo lo que lo circunda, la vida toda. No en vano, un gaviero es el marinero que se sube al mástil mayor, el de la gavia, y desde allí avista y alerta de los peligros y las costas.

En esta primera novela, Maqroll remonta el inventado río Xurandó a bordo de un destartalado planchón de fondo plano, acompañado por cuatro tipos a los que el destino reserva finales diferentes y tremendos. Va en busca de unos misteriosos aserraderos río arriba, persiguiendo un negocio de compra de madera que progresivamente se va desvelando totalmente ilusorio. Pero, como a menudo sucede en los viajes, no es importante la meta, sino el camino: su diario de la lamentable expedición, de las dificultades del río, su retrato de los hechos y las personas que se encuentran, sus permanentes recuerdos de Flor Estévez y la cordillera de la que nunca debió salir, y sobre todo su estoica resignación cuando analiza lo absurdo del viaje y hasta de su vida, pero prosigue imperturbable hasta llegar al destino.

Una maravilla, simplemente.

2 comentarios:

Elena dijo...

Tendré que empezar a leer a Mutis, me estás animando.

Me da una envidia terrible tu velocidad para colgar reseñas. Yo leo poquísimo últimamente...

Un saludo

Joaquín dijo...

La verdad es que, de todos los que he leído estos meses, es el que puedo recomendar sin temor a equivocarme. Además los libros son muy cortos, enganchan y se leen rápido.