lunes, 28 de abril de 2008

"Días imaginarios", José María Merino (2002)


Llevados por las prisas de este mundo moderno, me da a mí la impresión de que cada vez hay más escritores de cuentos, relatos breves y hasta brevísimos. Tal vez se deba sólo a que ahora se publicitan más, en un intento de cazar yuppies acelerados. Tal vez, lo que pasa es que soy yo el yuppie acelerado y por eso soy el que inconscientemente busco y encuentro tanta brevedad. Que igual no están los tiempos para Ana Karenina.

Hago esta reflexión para introducir este libro del leonés José María Merino, que agrupa un centenar de historias cortas, de variada pluma y pelaje, entre las que no encuentro otro nexo que juntar en un texto único las divagaciones literarias que va generando la cabeza del escritor. Entiéndase que eso no es malo (bendita profesión la suya), sino una demostración del sano ejercicio del escribir. Lo que sucede es que, siendo como son historias nacidas de lo cotidiano, el resultado final depende mucho del día que se tenga: desde los divertidos desvaríos que explican el santoral o las estaciones del año hasta las historias nacidas en aeropuertos, me resulta imposible juzgar en conjunto el libro, más allá de ser un contenedor de historias.

Decir por tanto que hay de todo en la cesta, incluyendo algunos bocados muy suculentos, especialmente cuando se mete de lleno en la narración de lo fantástico. Y que el resultado general es por tanto muy dispar.

Ah. Y que es especialmente indicado para leer en el autobús.

2 comentarios:

Escriptorum54 dijo...

Para mí Merino es uno de los mejores escritores en corto. No he leído el libro pero lo tengo en la lista.

Como bien dices, los tiempos que corren son de prisas y cortedades.

Joaquín dijo...

Pues recomiéndame un libro. No creo que sólo le pueda juzgar adecuadamente con éste, porque a mí no me ha parecido para tanto pero hay mucha gente que habla maravillas...