domingo, 17 de febrero de 2008

"La llave maestra", Masako Togawa (1962)


Intentar encontrar un libro de Masako Togawa en una librería española es tarea harto difícil, advierto. Siempre queda la arqueología de los libreros de viejo, rebuscando entre las colecciones de novela negra de hace años (el que yo tengo es de la colección "Cosecha Roja", de ediciones B) o el sustituto de buscarla en las librerías de internet.

Fruto del vagar por librerías de ocasión llegó a mis manos hace unos años. Sin duda estaba predestinada a gustarme, porque siendo yo ya entones aficionado a la literatura japonesa y a la novela negra, un texto donde se unan las dos cosas tenía muchos puntos . Por eso, en aras de la imparcialidad la pasé (con las garantías oportunas para su devolución: se había convertido en una pieza única) a otros lectores más objetivos, logrando en todos ellos el mismo resultado: Una tranquila satisfacción de haber leído un buen libro, aunque no te gusten ni las novelas de misterio ni la novela japonesa.

Porque realmente lo más destacado del libro es que, sin estar construido con una prosa compleja, engancha. Sin hablar mucho de Japón, resume cuenta muchas cosas de su cultura. Y, sin haber policías (aunque sí ladronas), es una maravillosa novela de intriga. Como comerse un plato aparentemente corriente que sin embargo deja un sabor que se recuerda mucho tiempo. Ya metido en la metáfora culinaria, es como una buena tortilla de patatas: todas llevan los mismos ingredientes, comunes y sencillos, pero sólo algunas nos hacen alcanzar el Nirvana .

Un argumento simple: un viejo edificio, residencia sólo de mujeres desde la postguerra, va a ser desplazado en bloque unos metros para poder ampliar una calle: el evento inclluye en la vida, aparentemente tranquila de sus habitantes, y puede descubrir un secreto enterrado en su sótano...

Y una última nota curiosa: el libro editado en España en su día (allá por 1992), tiene la portada que se ve en la imagen,una preciosa imagen del ilustrador Sergio Camporeale monda y lironda: el título está por el otro lado, como si se leyese desde atrás, al igual que muchos libros en japonés y los manga.

2 comentarios:

Elena dijo...

Veo que la literatura japonesa está dando mucho que hablar últimamente. La cultura nipona seduce, está claro. Este mismo fin de semana voy a ver un espectáculo de danza de un famoso coreógrafo japonés, Saburo Teshiwagara. El libro que reseñas tiene una pinta estupenda, por cierto.

Un saludo

Joaquín dijo...

La verdad es que al menos la literatura sí. Hace unos años era complicadísimo encontrar autores japoneses, y ahora se ven frecuentemente en las librerías. Me alegra la vista, pero me perjudica el bolsillo, porque puedo resistirme pocas veces...