jueves, 30 de agosto de 2007

"El libro de los mil caracteres", Zhou Xingsi


Vaya por delante que esta no es una novela, así que poco tiene que leer. A menos que uno sepa chino. La edición de la editorial Lengua de Trapo reúne los mil caracteres básicos de la lengua china, que fueron recopilados en el siglo VI por un funcionario de la corte, y que al parecer todavía hoy se utiliza en las escuelas . Con los mil ideogramas, y sin repetir ninguno, el autor construyó un texto perfectamente rimado (en chino, se entiende), que además resume algunas de las ideas esenciales de la cultura china.

Hasta aquí lo que dicen las notas de la editorial. En su interior nos encontramos con una edición cuidada, que reproduce los ideogramas en dos de las formas de escribir el chino, la tradicional (espectacularmente hermosa) y la cursiva, así como los diversos significados de los ideogramas, su fonética y la traducción de los pequeños poemas que se construyen con cada ocho caracteres.

En suma, algo absolutamente poco práctico para nosotros . Pero también y sobre todo, un hermoso libro, entre cuyos inexplicables e irreproducibles signos podemos ver el brillo de una cultura milenaria y desconocida. Como dice una reseña del libro, "lo más cerca del chino que se puede estar sin saber una palabra de ese idioma". Un libro no sólo para leer sino para tener.

lunes, 27 de agosto de 2007

"El rumor del oleaje", Yukio Mishima

Probablemente Mishima sea uno de los mejores escritores japoneses. Lo dicen muchos críticos que saben mucho y yo, que sé menos, lo comparto. Desde luego su obra es digna de ser leída para quienes les guste lo japonés -no me refiero sólo al sushi- y para quienes quieran leer acerca de las emociones y los sentimientos (especialmente los sentimientos torturados).

Probablemente sin embargo, antes de leer sus obras, sería útil darse un paseo por lo que fue una vida intensa, voluntariamente breve (se suicidó con 45 años) y profundamente afectada por el amor al Japón tradicional que sentía corrupto por la influencia occidental (no me extraña). Un escritor superdotado, clave para comprender la postguerra de su país y en general para conocer mejor las costumbres de su pueblo.

No obstante, y dicho ésto, advierto que para leer este libro no es necesario tanto bagaje. Seguramente ni siquiera sea conveniente repasar su biografía tormentosa, ni recordar algunos de sus episodios que nos parecerían un tanto fascistas. No vaya a ser que nos eche para atrás y perdamos la oportunidad de disfrutar de este libro. Porque, a pesar de lo impactantes que me resultaron otras de sus obras, como "El pabellon de oro" o "El marino que perdió la gracia del mar", lo que nos encontramos es, simplemente una de las más hermosas historias de amor que he leído jamás.

Un libro de lectura sencilla, nada artificioso, con un desarrollo tranquilo casi siempre. El amor entre dos jóvenes de una pequeña isla del Japón de postguerra , con sus relaciones familliares, sus problemas y una omnipresente naturaleza. Un libro maravilloso de leer, que va transcurriendo en armonía y tranquilidad, como el rumor del oleaje.

domingo, 26 de agosto de 2007

"Piedras ensangrentadas", Donna Leon

Deben correr malos tiempos para la novela negra, cuando (¿Serán verdad las reseñas de contraportada?) a esta mujer la han traducido en medio mundo.

El asesinato de un vendendor ambulante africano sirve de pasajera excusa para dedicar buena parte del libro a hacer reflexiones de baratillo sobre las injusticias del mundo, la inmigración ilegal y la corrupción del sistema público italiano, todo ello en el marco de muchas idas y venidas del comisario Brunetti por la ciudad de Venecia.

Porque, de novela negra, nada. Porque nada pasa prácticamente a lo largo de toda la novela y tras el primer asesinato, perdidos como estamos en tan poca acción y tanta reflexión de política global. ¿No habrá aprendido algo de comisarios mucho más pedestres y menos culturetas como el Wallander de Henning Mankel o el Montalbano de Camilleri?

¡Dios, cuánto echo de menos a Vázquez Montalbán, y a su impagable Carvalho, tan culto, gourmet y putero!.

En fin, que ha sido para pasar el rato. Pero si quieren novela negra, y antes que sufrir este bestseller, ataquen alguno de Walter Mosley o, sobre todo y si no lo han hecho, el Jim Thomson de 1280 almas. Les aseguro que no se arrepentirán.

miércoles, 22 de agosto de 2007

"El niño con el pijama de rayas", John Boyne

He caído, lo reconozco. Mira que sobran formas de encontrarse con un libro: te lo prestan, alguien te lo recomienda, lo ves en un periódico, en un blog o en un programa de televisión. O mi favorita: vas a una librería y te encuentras con algo que hace que te lleves el libro, aún en la peligrosa situación de que el autor no te suene de nada. El caso es que compré este libro porque se ha hecho famoso, porque es el más vendido en las últimas semanas y lo han traducido a nosecuantos idiomas y va por la octava edición en castellano.

Mi recomendación: si está usted todavía a tiempo, pídalo prestado, porque se ahorrará doce euros, que el libro no pasará a los anales de la literatura. Léalo, eso sí, porque se ventila en una tarde, y la lectura es fácil y amena. Así además podrá, como dice la contraportada tener una"experiencia " y "embarcarse en la lectura".

Conste que el tema de que va es serio, y lo desvelo porque se sabe desde los primeros capítulos : el relato de un niño alemán que vive al lado de un campo de concentración durante la II Guera Mundial. Un episodio terrible de nuestra existencia visto por la inocencia de un niño. Hasta aquí pinta bien y tiene buena intención. ¡Lo que haría un buen escritor con la historia!.

Pero, lo que podría ser un hermoso cuento se alarga innecesariamente con una prosa fácil por lo simple, y sobre todo con un retrato del protagonista que , de tan inocente parece tonto perdido. Eso hace que no me crea la historia, hacia cuyo previsible final nos encaminamos desde la mitad del libro.
Una nota final: la habilidad de la editorial Salamandra que lo publica en España. Lo mejor es la portada, que sugiere el contenido sin mostrar nada, y permite mantener el "misterio" del contenido hábilmente sugerido. En alguna de las ediciones inglesas la foto de la portada es tan evidente que seguro que a muchos posibles compradores les echaría para atrás




martes, 21 de agosto de 2007

"O lapis do carpinteiro", Manuel Rivas

Bueno, la verdad es que leo este libro con algo de retraso. Hace seis o siete años me lo prestó una amiga y no lo leí. No es que empezase y no pudiese seguir. Es que Manolo Rivas me caía mal, y uno a veces hace esas cosas. Pagan los hijos las culpas de los padres.

No es que ahora Manolo Rivas me caiga mejor. Lo sigo identificando con ese grupo de pseudointelectuales neogaleguistas cuyo mayor mérito es estar en todas las inauguraciones y que la Xunta de Galicia les publique los libros que nadie compraría (aunque de todos él es el que vende).

Pero es que el tío escribe bien. Tal vez abuse un poco de algunos lugares comunes del imaginario gallego, como si los gallegos siempre tuviésemos morriña de lo nuestro, aunque sea escribiendo. Pero el libro es una belleza, un hermoso homenaje al amor y al destino.

Sin duda está hecho para ser leído en la lengua en que fue escrito: el gallego, porque con él brillan muchos párrafos y se transforman en imágenes y sensaciones. Es uno de los libros más bellamente escritos de los que he leído en gallego. Si no puedes leerlo en esta lengua, algo seguro que se perderá. Pero la historia está tan llena de magia que seguirá mereciendo la pena, seguro que conserva lo suficiente para seguir creyendo en el amor como motor del Universo, aunque sea visto con la melancolía de esta Galicia nuestra.

No he contado el argumento porque es secundario: Un buen hombre enamorado y preso en una cárcel franquista. Su historia y al tiempo la de su carcelero. Pero no es un libro de la guerra civil, de vencedores y vencidos. Ni es una libro de la cárcel. Podría pasar en todas las guerras y en todas las cárceles. Sencillamente, es un libro sobre el poder del amor incluso sobre la barbarie.


domingo, 19 de agosto de 2007

"Cadernos de Lanzarote", José Saramago

El primer volumen de los diarios que en 1993 empezó a escribir José Saramago en su retiro de Lanzarote. Dentro no hay nada espectacular, sólo el relato sencillo de los avatares diarios de un escritor, pero una lectura muy recomendable para aquellos que -como yo- están prendados de la personalidad del portugués (casi mejor diría el "ibérico"), uno de los pocos "intelectuales" que mantiene su integridad y a los que nunca he oído decir tonterías.

El conflicto con algunas de las autoridades de su país, su visión de la religión y las jerarquías, pero también el respeto por sus lectores y el amor a las cosas sencillas. En particular me conmovio el afecto con el que habla de Torrente Ballester (tanto que me han entrado unas terribles ganas de volver a leerlo). Y , tal y como toca a un escritor de su talla, de vez en cuando algunos párrafos bellísimos, que por sí mismo justifican la lectura.

viernes, 17 de agosto de 2007

"De tu tierra", Cesare Pavese

Es la segunda vez que leo esta novela. La primera era un adolescente y lo único que recuerdo era la enorme capacidad de impresionarme que tenía Pavese. Leyendo en la contraportada de sus libros la reseña de su biografía resultaba difícil saber si era por su propia vida angustiada de final trágico o por su manera de escribir.

Ahora que me he olvidado del impacto de "El oficio de vivir" y "El oficio de poeta" creo que puedo valorar en su medida esta novela, corta pero intensa: Berto, un mecánico turinés sin muchos enganches en ninguna parte acompaña a un compañero a su pueblo tras salir ambos de la cárcel.

Un retrato duro de la vida del campo en una época determinada, con un trasfondo mucho peor aún: estupidez, pobreza, incesto y muerte. Una forma de escribir que te coloca allí mismo, asistiendo impotente a la carga de violencia que sabes que va a estallar. Como he leído por algún lado, una buena reproducción de la violenta historia del ser humano.

jueves, 16 de agosto de 2007

"La torre vigía", Ana María Matute

Creo que es el primer libro que he leído de Ana María Matute. Una novela ambientada en la época feudal, que deja de lado el contexto histórico para centrarse en describir la vida (puñetera) del protagonista en su camino (igualmente puñetero) por ser caballero.

Me atrapó desde el primer momento (también ayuda que no es muy extensa), porque está muy bien escrito, y desde luego no es una novela histórica al uso. Me decepcionó a ratos porque no acabé de entrar en las visiones oníricas del protagonista a medida que se acerca el final del libro.

Supongo que es recomendable leerlo, sin duda para el que consiga entrar en las visiones del libro será una experiencia casi religiosa. Pero yo creo que a la buena Ana María se le fué un poco la pelota.

A modo de comienzo

Desde hace muchos años leer es mi pasión confesable. Afortunadamente nada original por lo frecuente. También desde hace muchos años que, como tantos lectores, tomo notas, subrayo y marco las páginas de los libros que me gustan. Así que, al igual que otros tantos, he decidido poner mi pequeña ayuda para otros lectores compulsos como yo: colocar y valorar todos los libros que vaya leyendo a partir de ahora, no vaya a ser que algún alma descarriada caiga algún día por este blog y encuentre en él uno de los libros maravillosos que todos esperamos que nos queden por leer.