domingo, 16 de diciembre de 2007

"Cuentos completos", Flannery O'Connor (1946-65)



No leer antes de acostarse si eres una persona sensible. Así debería figurar una etiqueta en este libro de la norteamericana Flannery O'Connor, y no porque sean cuentos de horror, sino porque hay tanta desolación en ellos que no creo que precisamente inviten a un plácido sueño.

No obstante, dejo claro que las limitaciones de lectura deben serlo sólo para antes de ir a dormir. Bueno, o también para depresivos de bajón. No es difícil entender que Flannery debió tener una vida dura y no demasiado feliz, porque pocas veces he podido leer un texto que transmite de un modo tan intenso la desesperanza y la miseria de unas vidas sin futuro. De angustias vitales de muchas personas que perfectamente podrían ocurrir en cualquier lugar, aunque las ubique en el profundo sur de los Estados Unidos, a menudo en un entorno rural pobre, racista y opresivo.

Sé que probablemente lo dicho hasta ahora no motivaría mucho a emprender la lectura de este libro, que en sus más de ochocientas páginas incluye los treinta y un cuentos que esta escritora norteamericana escribió entre el año 1946 y el 1965. Debe, no obstante, quedar claro que la dificultad de su lectura estriba sólo en el torrente de sensaciones que produce, en su capacidad de crear desasosiego y angustia, en su poder para situarnos en la misma historia que nos está contando. Porque su prosa es precisa, poderosa, tajante en las descripciones y los diálogos y a menudo bellísima incluso narrando las vilezas humanas.

Estamos, en definitiva, delante de literatura extraordinaria. Seguramente hubiera sido mejor enfrentarse a todos ellos poco a poco (recomendación que hago a algún futuro lector), tomar aire entre su lectura, dejárselo para un par de meses, porque a pesar de su brevedad están lastrados del enorme peso de la vida y del destino. Son relatos con un fondo extraño, a veces inquietante que a menudo hablan de la maldad, la estupidez o la dureza de las relaciones familiares. Reconozco que pocos libros han sido capaz de resultarme tan desasosegantes, casi desde aquellas Uvas de la ira que leí, hace ya demasiado tiempo.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Hola, he leido los cuentos de Flannery O'Connor y me han gustado mucho, no estoy de acuerdo en que no son aptos para leer antes de acostarse.También me gusta mucho Carson McCullers, creo que ambas escritoras tienen muchos puntos en común. Creo que Raymond Chandler continua un poco el camino que abrieron estas dos escritoras. Saludos y Feliz Navidad

Elena dijo...

No conozco esta escritora, pero tu reseña me ha interesado mucho. He tomado nota para futuras lecturas. Me atrae mucho este tipo de literatura.

Un saludo