lunes, 5 de noviembre de 2007

"Las pequeñas memorias", José Saramago (2006)


«Me interesa conocer mi relación con ese niño que fui. Ese niño está en mí, siempre ha estado y siempre lo estará. Un adulto escribe memorias de adulto, acaso para decir: "Miren qué importante soy". He hecho memorias de niño, y me he sentido niño haciéndolas; quería que los lectores supieran de dónde salió el hombre que soy. Así que me centré en unos años, de los cuatro a los quince.»

Lo dice Saramago de su propio libro. Poco más puedo añadir, porque soy "saramaguista" convencido y cuando lo leo me resulta imposible separar lo leído de la admiración que me produce como persona.

Por eso, aunque su redacción es sencilla y literariamente su calidad quizá no alcance a la mayoría de su obra, resulta imprescindible para quienes quieran conocer mejor la infancia del Nobel portugués ("ibérico", he dicho ya en otra ocasión) y el origen de algunas de sus obsesiones.

En cualquier caso, tal vez esa calculada sencillez esconda una determinada manera de narrar que, a la postre, consigue lo que quiere el autor: ubicarnos directamente en su infancia, compartir un poco sus correrías, aprender un poco de cómo fue aprehendiendo el mundo. Tal vez en el pequeño de Sousa Saramago nos hemos encontrado un poco todos.

Un libro en definitiva hermoso, que se lee con gusto: sus padres, su familia, su aldea natal Azinhaga, la Lisboa de su infancia, sus primeras heridas, sus primeros amores... .Lo mismo seguramente que podría contar cualquiera de nosotros. Pero lo mismo contado por Saramago probablemente sea diferente y mejor.

3 comentarios:

Escriptorum54 dijo...

Este será uno de los que compre porque yo también soy saramaguista convencida, no sólo en cuanto a su forma de narrar, si no también en cuanto a su persona.

Elena dijo...

No conocía este libro, pero lo apunto inmediatamente. Saramago es uno de mis favoritos, pero tengo con él una relación difícil. Cuando termino un libro suyo, tiene que pasar bastante tiempo antes de empezar otro. Me deja agotada. Pero siempre acabo volviendo a él. Llevo así unos cuantos años. Este quizá sea el próximo.

Saludos

joaquin.varela@gmail.com dijo...

Para los "saramaguistas", imprescindible. Y si te agota (es curioso, conozco más personas que dicen eso), es un libro ideal, porque no es el Saramago típico.