domingo, 28 de octubre de 2007

"La excursión a Tindari", Andrea Camilleri (2000)



Puede que Camilleri no gane nunca un Nobel, pero nadie podrá negar que para los amantes de la novela negra (curioso que para los italianos es el género amarillo -giallo-), siempre es un placer reencontrarse de nuevo con Salvo Montalbano y los personajes que pululan por la imaginaria población siciliana de Vigatà.

Las historias de Montalbano me recuerdan con frecuencia a mi añorado Pepe Carvalho. Seguramente a Camilleri también, no en vano el nombre del protagonista es un homenaje a Vázquez Montalbán: aún sin la calidad literaria de éste, en los libros del siciliano aparece también un agudo retrato de la sociedad italiana, de los agobios de un hombre que se va haciendo mayor y de algunos de los personajillos del lumpen local.

Todo ello regado con mucho, mucho amor a la comida italiana (es de los libros que dan hambre) y un fino sentido del humor, con momentos gloriosos en los que, simplemente, te partes de risa.

Que sus buenas cualidades también tiene. No sólo de La montaña mágica y Ulises vive el hombre. Y, por cierto, si alguien quiere hacer prácticas de lectura en italiano, que no lo haga con este libro, porque está lleno de palabras sicilianas y giros dialectales. Muy bonitos, pero a veces ininteligibles.

¡ Me olvidaba del argumento!. Pues eso, que hay unos asesinatos y Montalbano los resuelve. Faltaría más.

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