miércoles, 22 de agosto de 2007

"El niño con el pijama de rayas", John Boyne

He caído, lo reconozco. Mira que sobran formas de encontrarse con un libro: te lo prestan, alguien te lo recomienda, lo ves en un periódico, en un blog o en un programa de televisión. O mi favorita: vas a una librería y te encuentras con algo que hace que te lleves el libro, aún en la peligrosa situación de que el autor no te suene de nada. El caso es que compré este libro porque se ha hecho famoso, porque es el más vendido en las últimas semanas y lo han traducido a nosecuantos idiomas y va por la octava edición en castellano.

Mi recomendación: si está usted todavía a tiempo, pídalo prestado, porque se ahorrará doce euros, que el libro no pasará a los anales de la literatura. Léalo, eso sí, porque se ventila en una tarde, y la lectura es fácil y amena. Así además podrá, como dice la contraportada tener una"experiencia " y "embarcarse en la lectura".

Conste que el tema de que va es serio, y lo desvelo porque se sabe desde los primeros capítulos : el relato de un niño alemán que vive al lado de un campo de concentración durante la II Guera Mundial. Un episodio terrible de nuestra existencia visto por la inocencia de un niño. Hasta aquí pinta bien y tiene buena intención. ¡Lo que haría un buen escritor con la historia!.

Pero, lo que podría ser un hermoso cuento se alarga innecesariamente con una prosa fácil por lo simple, y sobre todo con un retrato del protagonista que , de tan inocente parece tonto perdido. Eso hace que no me crea la historia, hacia cuyo previsible final nos encaminamos desde la mitad del libro.
Una nota final: la habilidad de la editorial Salamandra que lo publica en España. Lo mejor es la portada, que sugiere el contenido sin mostrar nada, y permite mantener el "misterio" del contenido hábilmente sugerido. En alguna de las ediciones inglesas la foto de la portada es tan evidente que seguro que a muchos posibles compradores les echaría para atrás




1 comentario:

JEMF dijo...

Totalmente de acuerdo contigo en eso de que el niño parece "tonto perdido". Es un libro que hay que leerlo para opinar, y porque se lee rápido, pero si no me lo hubiesen regalado dudo que llegase a comprarlo.

Un saludo
JEMF
www.loquecae.blogspot.com