miércoles, 23 de noviembre de 2016

"Hombres sin mujeres", Haruki Murakami (2014)

Por fin. Si alguien busca lo suficiente encontrará por este blog algún comentario de los libros de relatos de Murakami. Y deducirá lo que pensaba hasta ahora, que,  como en la vida, es un corredor de fondo y que siempre había sido incapaz de parir un buen relato corto.

Vale. Pues me complace informarles que ya ha encontrado la manera. 7 relatos y ninguno malo. Pero es que hay dos que justifican comprarse el libro - y en papel- para poder marcarlos y releerlos: Sherezade y Kino.

Y para que no tengan que seguir padeciéndome, voy a decirles lo que pienso con las palabras de Carlos Zanón en Babelia. Que todavía no me explico cómo, pensando realmente los dos lo mismo, a él le queda mucho más aparente que a mí:


domingo, 20 de noviembre de 2016

"La verdad sobre el caso Harry Quebert", Joël Dicker (2012)

Exagerada y al final exasperantemente larga. Buen comienzo, una historia bien planteada pero que da para lo que da, y el amigo Dicker se empeña en darle vueltas y más vueltas como si cobrase por el libro a peso. 

Le sobran -a ojo- unas doscientas páginas para ser una novela mejor. Sorprendentemente ganó en su momento el premio Goncourt, se ve que la literatura de la France está en horas bajas.

La metaliteratura siempre funciona con los lectores: y aquí se cuenta cómo Marcus Goldman, que sufre la sequía del escritor después de su primer libro, consigue el éxito novelando la historia que hay detrás de su mentor y amigo Harry Quebert, detenido por el asesinato de una adolescente cometido 30 años atrás.

De todos modos, los lectores de El Pais lo eligieron en 2013 como libro del año. Y quién soy yo para enmendarles la plana...

domingo, 23 de octubre de 2016

"No hay bestia tan feroz", Edward Bunker (1973)

Cuando ya hace un buen lote de años vi Reservoir Dogs no sabía que uno de los hombres de negro, el señor Azul, hacía un cameo en una película en la que encajaba especialmente después de lo que había sido buena parte de su vida.

Porque el personaje de Mr. Blue, que -como casi todos-  vivía poco tiempo en la película, estaba interpretado por Edward Bunker, que para entonces era ya un novelista famoso con varias de sus obras en la gran pantalla, pero cuya vida le había llevado desde correccionales juveniles hasta la cárcel por la que pasó varias veces por delitos de narcotráfico, falsificación , robo a mano armada y otras lindezas. Hasta que publicó esta novela , No beast so fierce, y dejó definitivamente la cárcel en 1975 había pasado dentro quince años.

Su vida da por tanto para extenderse, y no es el caso. Pero algo hay que contar de ella para poder poner en contexto esta novela, porque conociendo el periplo vital de su autor, no queda nada claro qué es ficción y qué autobiografía. Porque la historia de un Max Dembo, que al salir de prisión ya sabe que no le dejarán quedarse fuera fácilmente, es en el fondo alguna de las historias de vida de Bunker. Se nota porque está escrita desde las tripas, con una intensidad arrolladora y adictiva. Como sólo puede hacerlo quien conoce el submundo criminal, pero sobre todo quien conoce la naturaleza humana.

Me ha parecido una obra maestra. Por la magistral crudeza de su contenido. Por su simbolismo marcando el fin de la vida al margen de la ley de Bunker y su nuevo yo como escritor.  Pero también porque uno no alcanza a explicarse bien como alguien criado entre reformatorios y celdas ha podido salvaguardar un talento literario tan enorme.

viernes, 9 de septiembre de 2016

"Maestra", L.S. Hilton (2016)

En el verano casi todo es bueno, salvo los días de lluvia y las recomendaciones de los periódicos. Sólo así podría haber llegado a esto, que ha sido muy vendido y tal , es el primero de una trilogía como Millenium y tal y están haciendo película y todo.

Un híbrido entre lo peor de Camilla Lackberg, algunas páginas de Vogue, otras de Vanity Fair y miratodoloquesedearte (que la autora es estudiada, quién no conoce esa cabeza de Holofernes). Y como está de moda,  algún revolcón cochino al estilo Grey.

Lo digo en inglés, para dejar claro que también soy un tío suuuperculto: A big shit!.

jueves, 8 de septiembre de 2016

"El secreto de Christine", Benjamin Black (2006)

La segunda que leo de John Banville travestido como el escritor de novela negra Benjamin Black, pero la primera de la serie de Quirke, un protagonista algo inesperado para una serie negra: un patólogo forense de un hospital de Dublín.

La verdad es que me esperaba otra cosa después de haber leído La rubia de ojos negros, en la que de modo magistral daba continuidad a las peripecias de Philip Marlowe. En esta el estilo es más pausado, casi demasiado. Se da por supuesto que está muy bien escrita, faltaría más, pero se me ha hecho lenta.

Quirke, con todo, es un personaje que promete dar mucho de sí: viudo, con problemas con la bebida, enamorado de su cuñada y con una lamentable afición por llegar al final de las cosas...


"No llames a casa", Carlos Zanón (2012)

Obra anterior a Yo fui Johnny Thunders, que ya reseñamos aquí. Otros personajes, pero la misma ciudad (Barcelona), en vista barriobajera, aunque con un argumento muy montado para construir una buena novela negra. Rara, porque lo de menos es el delito y lo que importa es descubrir como son las personas que lo padecen y que lo ejecutan.

Unos personajes que viven al límite y que sobreviven a base de pequeños chantajes, hasta que las cosas se salen de madre. Realismo de suburbios, y un gran estudio de los miedos y las relaciones humanas. Muy buena.

sábado, 27 de agosto de 2016

"Cinco esquinas", Mario Vargas Llosa (2016)


Una carrera literaria como la de mi admirado (a pesar de todo) Vargas Llosa no se merecía esto. De todas las cabralocadas de vividor que ha hecho en la vida, de actor a portada de Semana, pasando por candidato presidencial, ésta es la que no le perdono.

No alcanzo a comprender cómo el autor de La fiesta del chivo puede olvidarse su inmenso talento para escribir una novela que podría haber firmado Nora Roberts o Corín Tellado. Un folletín en el Perú de Fujimori salteado con prensa y toques pseudoeróticos. Una mierda, en suma.

Ni se les ocurra.


lunes, 30 de mayo de 2016

"Un hombre en la oscuridad", Paul Auster (2008)

Repasando la ya larga lista de novelas de Auster, y siendo reconocido fan, no entiendo como se me había pasado esta. O sí lo entiendo, que en el 2008 nació mi hija y andaba yo atareado con dejar de ser mi propio yo y pasar a ser "el padre de". 

Pero el caso es que aquí estamos. Y si van a leerlo quédense aquí, porque hoy también vamos de espoiler.

El argumento es original, Auster no ha perdido esa increíble imaginación, y nos coloca a un personaje , Brick, que despierta en medio de un hoyo y en unos Estados Unidos sumidos de nuevo en una guerra civil. Cuando lo sacan, le comunican una misión que debe cumplir o pagará con su vida y la de los suyos: viajar hasta Vermont y matar a August Brill, un anciano profesor universitario que se recupera de un accidente de automóvil en casa junto a su hija y su nieta.  Hasta aquí podría ser una distopía como tantas, pero la novedad es la razón para matar a Brill: él es"el hombre en la oscuridad":  el que, durante sus noches de  insomnio, ha creado la guerra y a sus personajes, Brick incluido.


Una ficción metaliteraria dividida en dos partes, la de la historia y la del insomne: la primera intencionadamente poco pulida, casi atropellada e incompleta. La segunda algo más extensa y narrada muy brillantemente: el relato de los avatares de Brill y su familia me ha parecido el Auster de sus mejores tiempos.

No es lo mejor, pero tiene momentos. Raruna.

lunes, 23 de mayo de 2016

"Irène", Pierre Lemaitre (2006)

La primera novela de Lemaitre, aunque en realidad se llama Travail Soignée. Aunque muchos lo pusieron a caldo por falta de calidad, en 2013 ganó nada menos que el Goncourt por Nos vemos allá arriba, una novela  bastante buena y demasiado fácil para los puristas.

Si van a leer Irène no sigan leyendo: lo mío es puro spoiler. Es probable que sea por venganza, porque a mí no me ha parecido gran cosa: un personaje protagonista con 1,45 y mucho poderío, un narrador hábil...y un final absolutamente predecible. Sobre todo con el pedazo de idiota al que se le ocurrió poner el título en castellano: eso sí es un spoiler en plena portada. Toma ya. Poco que deducir para cualquiera que haya visto Seven.

Y sí, he vuelto. Ya ven que más vago y conciso que antes. Pero no se confíen, es que la gripe me ha tirado en cama y ya no sé qué hacer con mi cuerpo...

miércoles, 27 de enero de 2016

El cuaderno del 2015

Para mis incontables fans ahí va el resumen de lo mejor y más recomendable con lo que he alimentado el espíritu el año pasado:

  1. Los viajes con Charley, de John Steinbeck. Un libro de viajes a la antigua usanza construido por un maestro y publicado por Nórdica. No se puede pedir más. Si Dios existe, de mi parte le pido que bendiga a la pandilla de criaturas que me lo han regalado. 
  2. Galveston, Nic Pizzolatto. Porque es novela negra a la antigua usanza. Y después de True Detective hay que reconocer el talento del muchacho.
  3. El balcón en invierno, de Luis Landero. Porque está muy bien escrito, y por el merecido homenaje a la generación que levantó este país.
  4. En el camino, Jack Kerouac . La carretera hecha literatura.
  5. Plataforma, Michel Houellebecq . Me encantaría tocar los huevos como él.
  6. De qué hablo cuando hablo de correr, Haruki Murakami. Porque yo ya corría cuando no era chic, y salir a correr no se llamaba hacer running.
  7. Yo fui Johny Thunders,  Carlos Zanón. Música, drogas, el lado oscuro de Barcelona en estado puro.
  8. Mil cretinos, Quim Monzó. Mil me siguen pareciendo pocos.


domingo, 27 de diciembre de 2015

"Galveston", Nic Pizzolatto (2010)

A los más o menos seriófilos se les hará conocido Pizzolatto, ya que es el guionista de la muy reputada (justamente) primera temporada de True Detective.  El salto de guión a novela tiene poco del oportunismo que podría parecer y mucho de un escritor con todo.

Galveston me ha parecido una obra mayor: una historia oscura y desesperanzada de un matón a sueldo al que, al tiempo que diagnostican un cáncer de pulmón, sus jefes deciden jubilar a la manera del hampa: bajo tierra. Comienza así un relato intenso de una huída sin futuro, en la que sin exagerar   se unen diálogos de algunas buenas películas de la serie B y ambientes del mismísimo Jim Thompson, ahí es nada...

Del Pizzolatto que conozco por tanto se lo recomiendo todo:  la magnífica True Detective de esos dos policías acabados e irrepetibles que bordan  Matthew McConaughey y Woody Harrelson, su brillante debut como novelista en Galveston y, a lo que se ve y por la pasión que pone Juan Carlos Galindo en  Elemental, el blog de novela negra de El País, La profundidad del mar amarillo, un libro de relatos que espero SSMM los Reyes Magos tengan a bien traerme en breves días... (aviso para consumo interno)

jueves, 15 de octubre de 2015

"Yo fui Johnny Thunders", Carlos Zanón (2014)

Francis, Frankie, es un músico venido a nada en la Barcelona del XXI. Los malos barrios han mudado ya de la chunga pero amable visión de Vázquez Montalbán a la desesperanza más absoluta ...  La viva estampa de un superviviente del "vive deprisa y deja un bonito cadáver", una imagen amargada y casi moralizante de quien ya no tiene prácticamente nada: ni trabajo, ni mujer(es), ni derecho a ver a los hijos. Por tener, no tiene ni la música.

Acabé cayendo porque estaba en varias listas de los mejores libros del año. Incluido un tanto inexplicablemente en listas de novela negra, aunque se aleja mucho del estándar para parecer un noir.

Es una gran novela, difícil al principio y dura como esas cosas que no quieres ver aunque sabes que pasan.   Va de menos  a más, recogiendo aquí y allá retales de los personajes que Frankie hace desfilar de nuevo en su cuesta abajo, con muchos pedazos de Vázquez Montalbán en versión dura y a veces un aire a lo Jim Thomson con toques cañíesteladas.

Y también hay música. Porque Johnny Thunders, como todas las estrellas que se precien, palmó a los 38.

jueves, 8 de octubre de 2015

"Los años de peregrinación del chico sin color", Haruki Murakami (2013)

Murakami : a los que nos gusta nos resulta incomprensible esa tardanza en darle el Nobel y a quienes le detestan les parece insufrible. Pero nadie podrá negarle que tiene marca propia, y el Murakami style es lo que se van a encontrar en la novela.

El planteamiento es espectacular, aunque deducimos que parte del simbolismo se pierde con la traducción:  Tsukuru Tazaki es el "chico sin color", un ingeniero apasionado por las estaciones de tren que comienza la novela recordando el trauma que supuso en su vida el brusco abandono por parte de todos los miembros de su pandilla (los apellidos de todos -salvo el suyo-  simbolizan un color) , que cortaron de raíz y sin explicación la relación con él en su primer año de universidad. 

Desde el mes de julio del segundo curso de carrera hasta enero del año siguiente, Tsukuro Tazaki vivió pensando en morir. Entretanto, cumplió veinte años, pero esa muesca en el tiempo no significó nada para él. Durante esos meses, la idea de acabar con su vida le parecía de lo más natural y legítima. (...)

Ahora, tras haber conocido a Sara y con su ayuda, necesita volver a su pasado y descubrir qué sucedió para poder tener un futuro. Comienza así un viaje en busca de sentido extraordinariamente lleno de simbolismo: son sus momentos de peregrinación para dar sentido a la vida. Finlandia, las estaciones de tren y sobre todo la música de Liszt: todo tiene un papel en esta historia.

Porque si en muchas de las novelas de Murakami la música tiene un papel, les recomiendo que lean esta escuchando de vez en cuando los Annes de Pèlerinage de Franz Liszt, especialmente Le mal du Pays (morriña le decimos en mi tierra). Aunque esta vez no es el tan habitual jazz , leer escuchando a Listz al igual que el protagonista da un sentido muy diferente a la lectura.

El libro me ha gustado mucho, aunque creo que va de más a menos. La primera parte me recuerda mucho lo primero que leí de Murakami, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, pero la segunda me ha llenado menos, tal vez demasiada introspección para mí.

Pero, como siempre, ha merecido la pena.



lunes, 5 de octubre de 2015

"La voz", Arnaldur Indridason (2002)

Pues eso, que en el hotel aparece un hombre muerto y El inspector Erlendur se pone a investigar. Como la poca población del país no da para colocar un asesino en serie, todo gira en descubrir el entorno y el pasado del muerto. Porque todos tenemos un pasado...

No les cuento más para no desvelarles y porque el argumento les dará lo mismo. Indridasson es un maestro,    de lo mejorcito de allá arriba y si les gusta la novela negra lo pasaran fetén. Me ha durado el fin de semana.

domingo, 4 de octubre de 2015

"Sumisión", Michel Houellebecq (2015)

A lo largo de las tres novelas que llevo leídas de Houellebecq ,  creo haber encontrado sin falta todos los elementos que, sí o sí, componen sus libros. A saber: 1º: Una historia más o menos hilvanada. 2º: Sexo, normalmente bajo la forma hombre necesitado. 3º: La parte documental "yo-de-esto-sé-la-pera".

Probablemente sin esta tercera parte Houellebecq no sería él mismo , pero en la mayoría de las ocasiones se hace a medio libro terriblemente cargante. Salvando un poco el caso de Plataforma, que era el más llevadero,  en Las partículas elementales daba terriblemente el coñazo con Nils Bohr y la física de partículas, pero en Sumisión se lleva el premio con la omnipresente  presencia  de Joris-Karl Huysmans.

Ya, ya sé que no tienen ni p. idea de quien es (mi amigo JM seguro que sí pero no cuenta) , pero les aseguro que acabarán el libro como si hubiesen leído un tractatus sobre él y con ganas de ampliar conocimientos.

Sé que me he salido del argumento un tanto, y eso que promete: dentro de no muchos años, en 2022, las elecciones en Francia colocan como primer ministro a Mohammed Ben Abbes, del partido islamista. Accede al poder apoyado por el partido socialista para cerrar el paso al Frente Nacional de Marine Le Pen. Comienza así un período de progresiva islamización , que provoca que al protagonista, François, -un profesor universitario cuarentón, devoto de sus alumnas y experto en Huysmans-  lo retiren para dar paso a otros conversos al Islam.

Aquí es donde Houellebecq da rienda suelta a su probable vena islamófoba, describiendo el proceso de progresiva pérdida de los valores europeos de la República Francesa. Independientemente de que se esté o no de acuerdo, el clima social posterior a las elecciones que crea está magníficamente construido, y hay momentos en que intimida. Ahi es por donde aparece también después la dimensión religiosa y el papel de Huysmans (muy influido por el catolicismo al final de su vida) como contrapunto a las reflexiones de François y al devenir de los acontecimientos. Les advierto también que esta parte es a veces un ladrillo.

Así que tenemos a Michel Houellebecq en estado puro.  No es perfecto, pero me temo que a tenor de lo que hay, se ha convertido en un fijo para mí. Para horror de la gente de la buena sociedad y a mayor gloria de las letras francesas. 

viernes, 25 de septiembre de 2015

"El caso Telak", Zygmunt Miloszewski (2007)

Curiosa. No es ninguna maravilla fuera de serie, pero no es peor que la mayoría y demuestra que Polonia también existe. Y esta vez, a golpe de originalidad, el prota no es un policía ni un detective privado, sino un fiscal.

Aprovecha para poner a caldo a casi todos los estamentos de su país: si no fuera por el apellido impronunciable podría ser español....

Y por último,  una aportación a la cultura de los lectores: una introducción rápida a la teoría psicoanalítica de las constelaciones familiares (yo creí que el autor se lo había inventado pero ¡existe!

domingo, 20 de septiembre de 2015

"El club de la lucha", Chuck Palahniuk (1996)

No he conseguido saber qué clase de droga se mete el Palahniuk para escribir estas cosas. Pero aquí comenzó su carrera y resulta difícil creer que lo hubiese hecho sin tomar nada: whisky, coca, LSD o lo que se metan ahora, algo se pondrá fijo antes de darle a la tecla.

Supongo que como casi todo el mundo, llego a la novela a través de la película de David Fincher (Brad Pitt, Edward Norton...), ya que fui el primer sorprendido al descubrir que estaba basada en un libro de Chuck Palahniuk.

El libro es bastante violento  Tanto por lo que cuenta como  por la manera que tiene de presentar la historia : Frases cortas, episodios aparentemente sin sentido... A pesar de todo, el contenido impacta. Hay algunos libros que, por la razón que sea, tienen episodios que te vienen a la mente en momentos concretos y reales de la propia vida. El club de la lucha es uno de ellos.

El narrador odia su forma de vida y su trabajo  (estudiar si las indemnizaciones por las muertes que provocan los modelos de coches defectuosos son superiores a lo que costaría corregirlas). Padece insomnio, y para poder dormir acude a grupos de autoapoyo de enfermos de cáncer, en donde conoce a otra tarada como Marla Singer, que acude por la misma razón. Su vida cambia definitivamente cuando entra en contacto con  Tyler Durdeen. Guiado por Tyler, el narrador comienza una espiral de violencia al participar en la mayor creación de Durdeen: el Club de Lucha, en el que oscuros trabajadores sacan brillo a sus vidas partiéndose la cara a guantazos en una pelea sin reglas.

Esto viene siendo un resumen muy simple, porque hay contenido para dar y tomar. Pero no sigo, porque no todo es lo que parece y no quiero reventarles el libro. O la película.

Un último y gratuito consejo: Palahniuk es un escritor peculiar, y su estilo alucinatorio no será del gusto de todo el mundo. Y además, si están en un momento de bajo control emocional, dejen el libro para otra ocasión, igual acaban cagando a trompadas a ese hijoputa en el que están pensando.

viernes, 18 de septiembre de 2015

"Saber perder", David Trueba (2008)

Pertenece David Trueba a la escasa estirpe de los tíos que me caen bien a pesar de darme cierta envidia. Capaz de hacer varias cosas bien, forma parte además de las pocas personas a las que puedes ver y oir en los medios diciendo cosas sensatas de cualquier tema.

Venía yo por eso bien predispuesto, pues por principios no saco la navaja cuando el autor me cae bien.  A pesar de todo, la novela (un corte en unas semanas de la vida de una familia) es demasiado larga.  Y es que pegar tanto elemento no es fácil: abuelo con abuela terminal se va de putas. Su hijo, separado  se carga al cabrón de su socio que lo ha arruinado. Y la nieta adolescente, la más sensata de todos, es atropellada por un joven futbolista argentino que se acaba liando con ella. Casi ná.

Ahora que sé lo que significa la palabreja, espero no haberles hecho un spoiler porque arrejuntar todo y salir bien parado.
 que ya no sé en que momento vamos descubriendo cada historieta. Se lo cuento para que vean lo difícil que es

A pesar de todo, la novela es de lectura agradable, está bien escrita, aunque le falta profundidad y un poco de poso.  Le sobra metraje.

domingo, 13 de septiembre de 2015

"Viajes con Charley", John Steinbeck (1960)

Un par de años antes de que le diesen el Nobel, John Steinbeck decidió conocer la verdadera alma de los Estados Unidos embarcándose en un viaje que le permitiría recorrer treinta y cuatro estados a lo largo de 16.000 kilómetros. Era ya un reconocido escritor y no debía de tener problemas de liquidez, por lo que encargó fabricar una especie de roulotte especial montada sobre la caja de una pick-up. No sabemos si existía un precedente o si ahí está el origen de las autocaravanas. 

Construído el bicho, le puso el literario -no podía ser menos- nombre de Rocinante, y buscó como Sancho Panza a un caniche gigante, ya achacoso como él, de nombre Charley.

Antes de meterme en el libro, también me encontré -maldito internet- que hay un tipo que ha debido de dedicar media vida a tratar de demostrar que buena parte del viaje es una bola, que no pudo haber recorrido los kilómetros que dice y que en realidad se recorrió una parte de hotel en hotel de lujo. Pues mejor para él, sólo demostraría que verdaderamente sabía vivir. Unicamente  un idiota puede dedicar su tiempo a tratar de desmontar el viaje que un escritor refleja en un libro, como si lo que importase fuera el viaje y no el libro. Ya sería una estupidez si el libro fuese de Frank de la Jungla, pero poner en cuestión al autor de Las uvas de la ira es simplemente propio de un rematado idiota. No les mencionaré al ganso, no quiero darle publicidad innecesaria.

El libro, en una de esas maravillosas ediciones de Nórdica, es una pura delicia. Llevaba yo un cierto tiempo desganao,  sobreviviendo a base de novela negra en el Kindle, que es en el fondo un poco como comer de lata: que aunque esté buena, no deja de ser comida de lata. De verdad les digo que da lo mismo lo que sea verdad o invento, pero los paisajes, las personas, los acentos, el aroma del café y hasta los árboles a los que Charley saluda frecuentemente son verídicos y están ahí. Afortunadamente estarán ahí para siempre.

Yo también quiero, claro. Hoy como casualidad del destino me saltó en el ordenador publicidad de una furgoneta California. Las herederas de esas míticas Volkswagen con techo elevable. ¡Qué envidia!. Sólo son 50.000 del ala.

domingo, 26 de abril de 2015

"La hierba de las noches", Patrick Modiano (2012)

Miren ustedes, es difícil estar a la altura. A Patrick Modiano no hace tanto que le han dado el Nobel y no voy a ir yo por ahí enmendándole la plana. Pero el libro me supera un tanto. Tal vez no me haya cogido en el momento Zen adecuado, que es cierto que para leer cuando te desvelas en medio de la noche no es. 

Yo soy un hombre sencillo. Casi diría simple. Los tíos como Modiano o como Pierre Michon me cuestan. No niego que escriban bien los jodíos, pero eso no impide que el progreso de sus libros me cueste un huevo. Son mas de una tarde de lectura sosegada delante del fuego o de una larga sesión oyendo jazz en un café de los que casi no hay. Pero no tengo chimenea en el piso , y los veinte minutos de café no dan para casi nada.

Así que la atmósfera enrarecida del siempre apetecible París, la búsqueda del pasado, el amor entrevisto, no me han cundido mucho. Debo ser una mezcla entre esnob y paleto.

A otros se ve que sí. Les dejo un excelente comentario. Si les gusta, léanse el libro, pero si ven que hay muchas palabras raras juntas, déjenlo para otra ocasión:  http://latormentaenunvaso.blogspot.com.es/2014/10/la-hierba-de-las-noches-patrick-modiano.html