jueves, 17 de abril de 2014

Gabo


Uno quiere a Gabo como a la luna, porque le pertenece a cada quién de distinto modo y a todos tanto como quieran gozarla".Ángeles Mastretta

Hoy se nos ha muerto. Un superdotado de la literatura, un creador de mundos irrepetibles.
Decía Dalí que los genios no deben morir, y tal vez no mueran del todo.
Hasta siempre, Gabo.

lunes, 31 de marzo de 2014

"El tren nocturno de la vía láctea", Kenji Miyazawa (1927)

A finales del año pasado recogía las magníficas impresiones que me había dejado La vida de Budori Gusko , y por eso no acabo de comprender cómo, una obra más famosa y conocida en Japón como El tren nocturno de la vía láctea, me ha dejado totalmente frío. El pobre Miyazawa vivió tan poco que se trata además de relatos muy cercanos en el tiempo. Sin embargo con éste no he llegado a meterme en el relato nunca. He estado perdido todo el rato, y lo que debería haber sido un maravilloso mundo imaginario al que comparan con El Principito se me quedó en un relato absolutamente plano y totalmente ausente. Está lleno de simbolismos, pero yo me los he perdido casi todos.

Por eso, o yo me encontraba en un estado de total desorden del Yin y el Yang o qué sé yo, un desalineamiento de los chakras. O directamente la traducción es una castaña, cosa que a veces pasa y lo notas.  En cualquier caso, si a este puerto llegase alguien que lea libros con algo más de criterio, ya anticipo que agradecería que si lo ha leído me dé su opinión, por aquello de corroborar la mía o acabar pensando que ya voy perdiendo facultades.

Porque el libro (entendido como objeto) es bonito, el jodío: le perdono la pasta que me he dejado porque es una edición preciosa, con sobrecubierta y ese detallito en la portada de ponerla al modo Manga, empezando por atrás. Y es que debo reconocer el valor y todo lo que aportan a los amantes de los libros editoriales como Nórdica Libros o, en este caso Satori Ediciones (www.satoriediciones.com), que nos permiten acceder a autores hasta ahora imposibles en castellano. 

Y eso, con la mala conciencia que tengo ahora con el Kindle, me reivindica.

martes, 25 de marzo de 2014

"Ensaio sobre a cegueira" , José Saramago (1995)

Si todavía queda por ahí alguno de los lectores históricos del blog, no debería de resultar muy difícil deducir mi pasión por la literatura de Saramago. Seguramente era más fácil apasionarse por la persona, cuya lucidez seducía a no pocos aunque no a todos cautivaba igualmente su literatura.

Quizá leer a Saramago no es sencillo en un principio, pero una vez que ya eres de los suyos no importa. Aprendes sus maneras, sus largos párrafos en que los diálogos se suceden separados únicamente por un heterodoxo punto o una coma. La increíble belleza de sus palabras y del paisaje humano que dibujan. 

Además, y ya puestos a superar dificultades que merezcan la pena, desde "A viagem do elefante"decidí leerlo sólo en portugués: un ejercicio bastante llevadero para los que vivimos del otro lado de la raia, y que de verdad recomiendo encarecidamente: el beneficio supera con mucho la dificultad. Ni el mejor traductor es capaz de transmitir la belleza de las palabras de Saramago.

Claro, está el libro, que para eso es una reseña. 

Pues es bien sencillo. Ésta es la mejor obra suya que he leído. Todas me gustan y me parecen buenas. Este Ensaio sobre a cegueira me parece una obra maestra. Uno de esos libros que -como pueden ser La Colmena o La familia de Pascual Duarte- justifican de largo un Nobel. Hay más conocimiento del ser humano, más descripción y análisis de sus miserias y de sus proezas que en una biblioteca de sociología o filosofía. Casi todo lo que importa. Casi todo lo que nos mueve. Casi todo lo que merece la pena y lo que lo parece pero no lo merece está aquí. Es absolutamente magistral.

Queres que te diga o que penso, Diz, penso que não cegamos, penso que estamos cegos, Cegos que vêem. , Cegos que, vendo, não vem.

domingo, 16 de marzo de 2014

"El marino que perdió la gracia del mar", Yukio Mishima (1963)

Debo reconocer ante todo que tengo debilidad por esta obra porque fue la primera novela de Mishima que leí, ya hace probablemente más de veinte años; y sin duda una de los motivos que despertaron mi interés por la literatura japonesa, de la que me hice lector habitual y comprador compulsivo en momentos en que encontrar un libro japonés publicado en español era extremadamente difícil.

Me pareció en su momento un libro impactante, y recobrado tantos años después me sigue pareciendo una obra brillante. Ahora que conozco algo mejor la obra de Mishima y sus extremas peripecias vitales, parece un resumen de partes de su ideario: la historia de Ryuji, el rudo marino y Fusako, la bella y delicada viuda por la que abandonará su vida a bordo. El mar, el amor, la belleza y el deseo. Lo oriental y lo occidental. Y también los sueños abandonados y Noboru, el adolescente hijo de Fusako y verdadero protagonista: él y su clan de atroces adolescentes inadaptados (imposible no acordarse de El señor de las moscas) habrán de hacer justicia al marino que -bellísimo e inolvidable título- eligió perder la gracia del Mar.

Junto con El rumor del oleaje (una breve y positiva delicia entre su compleja obra) la más occidental y fácil de leer de sus novelas, pero en mi opinión una de las más brillantes.

domingo, 9 de marzo de 2014

"Abandonarse a la pasión", Hiromi Kawakami (2006)

Hace no demasiados días que reseñaba Grotesco, una mirada a las relaciones humanas tan gélida y desprovista de sentimientos que impresionaba. Ya decía allí que es probable que sólo en una sociedad como la japonesa y su para nosotros incomprensible manera de ver muchas veces la vida puedan darse relatos tan extremos donde el amor, el dolor y la muerte están tan peligrosamente cerca.

Hiromi Kawakami, que es la autora de ese canto al amor que es  El cielo es azul, la tierra blanca , y que más tarde ya se deslizaba por mayores pendientes con Algo que brilla como el mar (ambas aqui comentadas) da una vuelta de tuerca a su visión del amor para sorprendernos con ocho historias de pareja que llamaré no convencionales por no llamarlas extremas

Ocho historias sorprendentes, unas mejores que otras sin duda, pero que en conjunto constituyen una ocasión para reflexionar sobre  las muchas formas que toma el amor -algunas dolorosas y crueles- Amor que -a menudo- es el nombre que damos a  nuestra angustiosa huida de la soledad. 

jueves, 6 de marzo de 2014

"Texas", Jim Thompson (1965)

Al año siguiente de escribir su obra maestra, la celebrada 1.280 almas (Pop.1280), Jim Thompson escribió este homenaje a Texas, una novela en la que -incluso más que en otras- hay mucho de autobiográfico: no sólo por la Texas que conoce bien, y de la que recorre buena parte de sus ciudades en el texto , sino sobre todo por el prota: un jugador profesional de dados, honesto y puteado por la vida. Tal vez el tipo que quiso ser un Jim Thompson al que nunca las cosas se le pusieron fáciles.

No se parece a ninguna otra novela suya que haya leído (1.280 almas, El asesino dentro de mi, Noche salvaje). Extraña no encontrar aquí ese relato perfecto del psicópata asesino que -frecuentemente- está del lado de la Ley, sino un personaje como Mitch Corley, en el fondo adorable -como-de-bueno-de-la-pelicula , y por cuya integridad física nos pasamos temiendo toda la novela.

Hay petróleo, juego,  dinero, poder, corrupción, no poca sensualidad (descrita con enorme maestría) y menos violencia explícita que nunca: por no haber, no hay ni muerto. Pero da lo mismo: Jim Thompson, un grande de la novela negra, escribe una magnífica obra que nos atrapa como si en nuestra cabeza ya hubiésemos filmado lo que hubiera sido... un fantástico guión de cine.


viernes, 28 de febrero de 2014

"Siete casas en Francia", Bernardo Atxaga (2009)

Al comenzar al leer el libro, se me dio por buscar alguna referencia , y encontré una entrevista en El País en la que Bernardo Atxaga contaba como primero fue la historia humana que quería contar y después el emplazamiento geográfico y temporal. Contaba como pensó en situarla en los brutales episodios que se dieron en la construcción del ferrocarril en los Estados Unidos, pero finalmente se decidió por el Congo cuando era posesión del Rey Leopoldo II de Bélgica.

No sé si hubiera cambiado las cosas, o tal vez sí;  porque la sombra de El corazón de las tinieblas es tan larga que, para cualquiera que la haya leído, El Congo , Leopoldo II y el horror de la barbarie son los que Conrad dibujó de modo insuperable. 

La historia, la de tres oficiales de la muy corrupta y brutal Force Publique belga que pastoreaba a los nativos y se dedicaba a traficar con caucho, marfil y ébano, está contada con el buen hacer y el oficio que se le presume a Atxaga: la historia fluye fácil y eficientemente hacia un final bastante predecible. Lo importante no es el final, sino el desgranar de las historias que hay detrás de esos tres, empezando por el capitán Lalande Biran , poeta y jefe de la guarnición de Yangambi, que sólo aspira a desviar un último cargamento de ébano y marfil que le permita comprarle a su esposa la séptima casa en Francia.

Pero falta algo. Chispa, alma. Algo más. No he vuelto a ver la magia de Obabakoak ni en Siete casas en Francia ni tampoco en El hijo del acordeonista: Bernardo, regresa a tu tierra, que siempre sale mejor cuando uno escribe sobre lo que ama.

lunes, 24 de febrero de 2014

"El desierto de los tártaros", Dino Buzzati (1940)


A lo largo de mi vida como lector, me he quedado con un puñado de libros que -por una u otra razón- significan algo más que los demás. Tal vez fue cosa del momento en que los leía, de la compañía o de la vida que tocaba vivir en aquel entonces. Tal vez solamente era porque se trataba de buenos libros paridos por buenos escritores.

Me ha tocado mucho la historia del joven teniente Giovanni Drogo, que llega destinado a la Fortaleza Bastiani, un lugar entre montañas, abandonado del mundo desde el que que custodian la frontera del reino del norte. La frontera delante de la gran llanura: el desierto de los tártaros. Allí, en medio de la nada, permanecerá esperando la guerra y la gloria.

Si hay un reflejo de la soledad y del a veces sinsentido de la vida, creo que por mucho tiempo será la que reside entre los muros de esta Fortezza Bastiani (por cierto, una hermosa canción de Franco Battiato cuyo significado desconocía hasta este libro).

Obra maestra. 

lunes, 17 de febrero de 2014

"Grotesco", Natsuo Kirino (2003)

El muy peculiar universo de Natstuo Kirino tiene su momento en la magnífica Out, que ya reseñamos aquí hace unos años. Comparte muchas cosas: una manera de escribir que atrapa, la descripción de un mundo eminentemente femenino  en el que los hombres simplemente cruzan casualmente para ser víctimas (Out) o verdugos (Grotesco).

No les desvelo nada, porque desde el inicio sabemos que en la novela gira en torno al asesinato de dos prostitutas: la que fue bellísima Yuriko ya en su declive; y Kazue, subdirectora en una oficina de día y prostituta de noche. La historia recompone lo que fue la vida de estas dos mujeres como si fuera un puzzle, a través del relato de la hermana mayor de Yuriko, de los diarios de ambas, del informe policial y las declaraciones de su presunto asesino.

Llama poderosamente la atención lo descarnado del relato, puesto siempre en primera persona. La total ausencia de sentimiento alguno prácticamente en todos los personajes, que caminan siempre hacia su propia autodestrucción. Un tempo claramente japonés, que ya he vivido en otros autores y que sólo he sentido así en la literatura nipona.

La novela es bastante larga, y se consume bien hasta la parte final: el diario de Kazue, con el que concluye, es bastante simple, previsible, tedioso y no aporta prácticamente nada a la novela, como si a Natsuo Kirino le hubieran fallado las fuerzas.

No sé que decirles. Yo creo que hay que leerla.

sábado, 15 de febrero de 2014

"La mujer que desató el mayor escándalo sexual de todos los tiempos", Eli Yaakunah (2011)

Horror. Horror. Una terrible mezcla de Los Juegos del Hambre y Justine.  Pagué 1,42€ en Amazon y es demasiado cara. Pero ¿qué fuma la gente?

Por Cristo, ni se les ocurra....  Cuando comienza diciendo que se mueve en su motohuevo (sic), ya me ha matao...

Abandono en el primer cuarto. Consideren que por lesión.

miércoles, 12 de febrero de 2014

"O alienista", Joaquim Machado de Assis (1882)

Entiendo que, habida cuenta de que ha pasado más de un siglo desde que Machado de Assis escribiese este (largo) cuento o esta (corta) novela, no incito a ningún delito contra la propiedad si les recomiendo que se hagan con una edición digital de este relato. Así, buscando alimento en portugués para mi kindle llegué yo.

La buena literatura no pasa de moda. No es moderna ni antigua, simplemente es buena. Es una de las cosas que me sigue maravillando de leer narrativa por la que ya ha pasado más de un siglo.

He leído "O alienista" en portugués, en una selección de sus treinta mejores relatos.  Todos, más o menos breves, son buenos, bastante divertidos y en general con moraleja; pero por encima de los demás estaca este alienista. Nuestro hombre es un doctor al que se le da por especializarse en el estudio de las locuras humanas, para lo cual, desplazado a la localidad de Itaguaí, crea un centro (la "Casa Verde") por el que, de una u otra manera y en búsqueda de los límites entre razón y locura, acabará pasando toda la ciudad.

El cuento es tremendamente divertido, va de menos a más hasta llegar casi al paroxismo (al final parece una historia para los Monty Pyton), pero por encima de todo es tan real como la vida misma: habla de la a veces débil frontera entre la cordura y la locura, pero sobre todo es una fantástica sátira sobre el poder y su capacidad de relativizar todo en función de quién lo ostenta.

Brasil, 1882. España, 2014. En lo que al poder respecta, poco han cambiado las cosas...

domingo, 9 de febrero de 2014

"El último vuelo del flamenco", Mia Couto (2002)

Locura adorable. Aún leído en castellano, y falto por tanto de la intensa musicalidad del portugués que usa Mia Couto (que donde no las encuentra se inventa las palabras)  el libro pertenece a África. O más concretamente, a Mozambique: en la carretera que va al poblado mozambicano de Tizangara, varios cascos azules de la fuerza de pacificación de la ONU han estallado súbitamente, dejando sólo atrás ...sus intactos penes.

Para investigar tan extraño hecho, las Naciones Unidas destinan a un italiano, cuyo traductor local será el hilo conductor del relato. O mejor dicho, de los relatos que se cruzan en la muy sui generis investigación de Massimo Risi, que a la postre se verá totalmente superado por los especiales habitantes del lugar.

A ratos tremendamente divertida y otros llena -no de realismo- sino de surrealismo mágico africano, queda también espacio para que cale un buen repaso a la descolonización, a la revolución y a la corrupción como si fuesen la misma cosa, dejándonos un puñado de maravillosos personajes.

PD: En el ya lejano septiembre de 2007 recogía el comentario de los muy recomendables relatos de "O fio das missangas"

sábado, 8 de febrero de 2014

"Las marismas", Arnaldur Indridason (2000)

¡Por fin!. Una novela negra sin pretensiones de aspirar al Nobel: hay un muerto, hay un oscuro pasado, y -como no- hay un policía bastante cascado y con una vida personal horrible. ¡Como tiene que ser!.

Una investigación que se abre y cuyos pasos vamos siguiendo poco a poco, una prosa que fluye sin atragantarse y unos personajes creíbles.  Una novela con todo lo exigible en un noir nórdico y que -por descontado- engancha desde el principio.

Una única pega: si Indridason sigue escribiendo a muerto por novela en un país con poco más de 300.000 habitantes y la tasa de homicidios más baja de la Tierra, pronto habrá más fiambres en sus novelas de los que produce el país.

martes, 4 de febrero de 2014

"De repente llaman a la puerta", Etgar Keret (2012)

Hace unos años leía  Pizzeria Kamikaze y otros relatos . Me gustó, aunque parecía haberlo escrito totalmente fumado. En este libro hay 38 relatos que dan para mucho, a pesar de su brevedad: hay muerte, hay sexo, hay trabajo, hay cinismo, hay algo de amor y unos cuantos gilipollas. También hay bastante Israel, con sus judíos y sus atentados y todo. En el fondo, hay un verdadero río de vida, como si un día diseccionaras con un cuento a los viajeros de un autobús.

No es facil calificarlo, porque escribe como dando brochazos. Su prosa va al grano: no se recrea ni lo más mínimo, va al tema para transmitirnos situaciones e imágenes (no en vano es director y profesor de cine), pero lo hace con oficio y eficacia. Puede parecer fácil pero yo creo que no lo es, hacer un uso inteligente de tan pocos recursos. 

Un libro fácil de leer, porque los cuentos son breves o brevísimos. Y lo mejor está en los extremos, donde se aplica un especial humor negro a la israelí:

 ¿Os habéis parado a pensar alguna vez en cuál es la última palabra más frecuentemente pronunciada por los que están a punto de fallecer de una muerte violenta? El Instituto Tecnológico de Massachusetts ha llevado a cabo un importante estudio sobre la cuestión entre las distintas comunidades de Norteamérica y ha llegado a la conclusión de que la palabra no es otra sino "joder". (...)

miércoles, 29 de enero de 2014

"El sótano", Thomas Bernhard (1976)

Mi existencia, durante toda mi vida, ha molestado siempre, y siempre he irritado. Todo lo que escribo, todo lo que hago, es molestia e irritación. Toda mi vida como existencia no es otra cosa que un molestar y un irritar ininterrumpidos. Al llamar la atención sobre hechos que molestan e irritan. Unos dejan a las personas en paz, y otros, y entre esos otros me cuento, molestan e irritan. 

Toda una declaración de intenciones.

 El sótano es la segunda parte de la autobiografía de Thomas Bernhard, un autor al que -imperdonablemente- no había leído hasta ahora. Su prosa es sencillamente brillante:  cuando llevas cuatro páginas ya te has dejado transportar por esa manera de contar con frases largas, con intencionadas repeticiones de palabras, con un narrador que mira hacia sí y hacia los demás con una claridad que asusta, con pocas concesiones, como si efectivamente su mayor cualidad fuese molestar.

Bernard, que nació y se crió pobre, nos cuenta cómo un día, sencillamente, en lugar de tomar la dirección del colegio, al que va a hacer algo al que no le ve sentido,  toma sencillamente la dirección contraria y acaba de aprendiz en el almacén del señor Podlaha, en el poblado de Scherzhauserfeld, el más miserable de todo Salzburgo.

Repasa tan profundamente las miserias de su sociedad  que leerlo es recibir una verdadera paliza, porque no te cuenta, sino que te golpea con las palabras: a poco que leas con calma estás allí, en el colmado de Karl Podlaha, en medio del miserable poblado de Scherzhauserfeld, que fabrica gente sin esperanza que nutrirá los juzgados, las cárceles y los cementerios de Salzburgo.

Tremendo.

sábado, 25 de enero de 2014

"¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick (1968)

Creo que entenderán que un libro con este título tendría pocas probabilidades de acabar en mi biblioteca. Salvo, claro está, de no ser porque en él se basó el guión que sirvió a Ridley Scott para hacer Blade Runner,  uno de los mitos de la historia moderna del cine.

Aunque pueden verse ediciones del libro con el título "Blade Runner", película y novela difieren bastante,  e incluso  el propio Ridley Scott confesó que jamás había leído la obra de Philip K. Dick. La película está enteramente basada en el magnífico guión escrito por dos tipos  llamados David Webb Peoples y Hampton Fancher.

Supongo que conocen el argumento: en un mundo desolado tras la guerra nuclear, en que la mayor parte de la población ha emigrado fuera de la Tierra, Rick Deckard es un cazarecompensas cuya misión es detectar androides prácticamente humanos que están fuera de control y retirarlos. Personas biológicamente similares en casi todo a los hombres, salvo por algunos detalles: carecen de capacidad empática y su expectativa de vida se limita a unos pocos años.

Es imposible juzgar aisladamente la novela cuando tienes en la memoria las imágenes tantas veces vistas, de una potencia visual tal que se comen al relato. Éste es con frecuencia un poco farragoso, aunque plantea muy interesantes cuestiones éticas que no siempre tienen cabida en la película. Es un libro entretenido y curioso, resuelto irregularmente desde el punto de vista literario, pero  interesante.

Imprescindible -obviamente- para la legión de fans de Blade Runner.


miércoles, 22 de enero de 2014

"Un asesinato literario", Batya Gur (1993)

Sigo sin comprender cómo es posible que desperdicie tiempo de mi vida, siendo éste limitado y los libros que me quedan por leer infinitos. Deben ser residuos de mi educación católica, del catecismo o de que la generación de mis padres creció capada por el franquismo y siempre hay que procurar no molestar, vaya usted a saber cuáles son las consecuencias. Es absurdo. 

El hecho es que cuando llevaba media hora leyendo ya estaba firmemente convencido de que este libro no me iba a gustar. Cuando un buen escritor introduce la literatura como argumento en su literatura las reflexiones siempre son sencillas, claras, oportunas y, sobre todo, breves.  Comenzar un libro, y más si es una novela negra, largándose un rollo que presuntamente nos coloque en un ambiente universitario, poético y literario, está fuera de lugar -en mi humilde opinión-. El caso es que ahí yo ya me había ido.

Intenté volver. Lo intenté durante toda la novela (uno siempre conserva la esperanza de que el desierto se acabe y lleguemos a la Tierra Prometida o al menos a un oasis). Pero no pude. Perseguí y traté de juntar los retazos de la investigación de Michael Ohayon, que en sí no hubieran estado tan mal y dan para una novelita de escasas cien páginas. Pero venga a meter por el medio los rollos de y entre los profesores universitarios, la secretaria, las esposas, la belleza fría de, la Universidad, y sobre todo la puñetera poesía israelí. 

Creo que debí haberme pillado la edición en hebreo.

lunes, 20 de enero de 2014

"Abril Rojo", Santiago Roncagliolo (2006)

Ayacucho, Perú. Semana Santa del 2000. En lo que fuera territorio de Sendero Luminoso, organización supuestamente desaparecida,  al fiscal Félix Chacaltana le toca en suerte investigar un asesinato que parece tener relación con los senderistas. Chacaltana es un hombre más bien anodino, apegado al mandato de la ley y a sus formulismos y al parecer, con poca experiencia en el mundo real.

Y el mundo que se encuentra en Ayacucho no se parece a aquel del que proviene. La historia, que comienza casi de un modo ingenuo y hasta casi caricaturesco, como si estuviésemos ante Pantaleón y las Visitadoras, se va enrareciendo progresivamente a medida que se suceden los asesinatos y la violencia, que corre paralela al descubrimiento que hace Chaltacana de la espiral de brutalidad que supuso la guerra entre el ejército y Sendero.  El relato se va haciendo más y más negro cada vez, y esa brutalidad creciente lo engulle todo, también la inocencia del propio Fiscal.

Abril Rojo no es una novela negra al uso, y si lo fuera lo sería más porque es muy negro lo que cuenta que por respetar los cánones del género. Lo terrible que sucede siempre con este tipo de historias, es que su trasfondo histórico es terriblemente cierto, y que en los quince años que siguieron a los ochenta, fueron asesinadas en Perú 70.000 personas, más de la mitad por quienes decían combatir  a las fuerzas insurgentes.

Quizá sea un poco excesiva, pero es una buena novela.


viernes, 17 de enero de 2014

"Memoria de mis putas tristes", Gabriel García Márquez (2004)

El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor con una adolescente virgen.

Con un tema que en los tiempos que corren rozaría la pederastia,sólo alguien tan dotado podría haber hecho magia de una historia tan poco creíble como todas y tan tierna como para querer creerla. Realismo mágico, le dicen.

Márquez da un repaso a una vida intrascendente contada con una  amargura que nos identifica con el personaje en su progresivo enamoramiento de Delgadina. Un freudiano diría que ella representa la vida que empieza vista desde el hombre que se acaba. Pero García Márquez afortunadamente no es un freudiano, es un poeta. Un poeta que hace prosa pero un poeta al fin y al cabo. Así que la niña es un pretexto, casi un objeto más en la escenografía que dispone Rosa Cabarcas , la alcahueta de cabecera de nuestro protagonista y la otra protagonista real de la novela.

Nuestro hombre: un don nadie venido a menos, feo,  mal periodista y consagrado putero (Nunca he ido a la cama con una mujer que no pagó ...). Y con esos mimbres tan tremendos, García Márquez es capaz de hacer una historia llena de melancolía, pero también de amor y de esperanza.

Lo decía Nabokov, en ruso hay una palabra para definirlo: shamanstvo, el don del encantador


miércoles, 15 de enero de 2014

"El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas", Haruki Murakami (1985)

Hasta yo mismo he perdido la cuenta de los libros que he leído de Murakami. Eso, sí, sin orden ni concierto, a medida que por una u otra razón han ido cayendo en mis manos. A lo largo de todos estos años, desde que me empaté tras leer "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo", acabé considerando como normal cualquier cosa que pudiese suceder en sus novelas. Ese es uno de sus encantos, casi todo lo que cuenta, hasta que te hable el gato, parece de lo más normal.

Claro que todo tiene un límite, carajo. Yo me imagino a Haruki, que es muy amante del Jazz, escuchando a Benny Goodman tras haberse bajado dos o tres vasos de whisky (la atmósfera de humo es optativa) mientras teclea poseído una historia que parece no tener fin... Creí que había alucinado con  La caza del carnero salvaje, pero aquello aún tenía un sentido...

Conste que los capítulos finales son magníficos, pero todavía no tengo claro si justifican la tortura psicodélica por la que tenemos que transitar para llegar al desenlace. Padece un ataque de erudición metafísica como el Umberto Eco en aquella maldita novela...ah sí, el dichoso Péndulo de Focault. E igual de incomprensible para tipos de inteligencia media como un servidor.

Por último, y en su defensa, le excuso porque es una de sus primeras obras, inmediatamente posterior a La caza del carnero..., y porque después sorprendentemente parió Norwegian Wood  (para muchos, su mejor novela).

Así que si no han leído nada de este hombre, recuerden que empezar  por esto es una ruleta rusa: si les gusta igual lo que viene después les decepciona por normal. Y si no les gusta, tal vez pierdan la oportunidad de leer a uno de los mejores escritores vivos.

Porque indiferentes no les va a dejar.